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Un pasajero se conectó a la red wifi del avión aterrizado en El Prat con el nick "va a explotar una bomba" y una mujer alertó a la tripulación

Un pasajero se conectó al wifi con un nick sobre una bomba. Informativos Telecinco
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BarcelonaEl avión procedente de Estambul, de la compañía turca Turkish Airlines, ha aterrizado hoy en el Aeropuerto del Prat escoltado por dos cazas del ejército. Uno de los portavoces de la compañía aérea ha explicado que uno de los pasajeros se ha conectado a la red Wi-Fi y ha puesto un nick 'va a explotar una bomba a las 09:30 horas, otra de las pasajeras lo ha visto y ha dado la voz de alarma, según informa Lorelei Esteban.

La tripulación ha avisado inmediatamente al piloto, quien ha pedido un aterrizaje de emergencia durante media hora. Dos cazas del Ejército del Aire han estado custodiando al avión el tiempo necesario para que se activase un amplio dispositivo de seguridad. Después de inspeccionar el avión por dentro y las maletas de los 140 pasajeros, han informado que ha sido una falsa amenaza de bomba.

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El pasajero se conectó al wifi del avión

Una pasajera del avión alertó de un mensaje que creía que acababa de leer: va a explotar una bomba a las 09:30 horas. La usuaria lo vio cuando se conectó a la wifi del aparato, pero no era un mensaje sino el nick de otro usuario, pasajero conectado desde el avión.

El vicepresidente de la compañía turca lo ha explicado en sus redes sociales: "Durante la aproximación se detectó que un pasajero había creado un punto de acceso a Internet dentro del avión y había configurado el nombre de la red, de forma que contenía una amenaza de bomba".

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El avión, escoltado por dos cazas

El aviso activó las alertas durante unos minutos fue escoltado por cazas. Así, un avión del Ejército de Francia fue desviado de su ruta de aproximación para que no entrara en zona urbana. Dio tres vueltas en el mar para cambiar la entrada al aeropuerto y dar tiempo para preparar una pista que se reserva para operaciones nocturnas o de urgencia.

Los pasajeros han sido llevados a una sala de crisis en la que han pasado cuatro horas. La Guardia Civil ha registrado sus equipajes de mano para intentar identificar al usuario que se ha autonombrado con la amenaza de bomba al compartir sus datos móviles en el avión y en las maletas y los perros han descartado la existencia de una bomba.