La costa catalana, las aguas del Golfo de Alicante y la costa de Almería, zonas clave para la conservación de los tiburones
El equipo científico del proyecto COTI ha trabajado en colaboración con el sector pesquero
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BarcelonaLa población de tiburones del mar Mediterráneo ha disminuido de forma alarmante durante las últimas décadas, en más del 90% en algunas especies. Y de las 45 que lo habitan, más de la mitad están en peligro de extinción. "Ha disminuido por diferentes motivos, principalmente la sobrepesca y en menor medida, pero en auge, la pérdida de hábitat tanto por su degradación como por su tropicalización, así como por la contaminación de las aguas del Mediterráneo", explica Marc Aquino Baleytó, técnico del proyecto COTI.
Además de ser uno de los grupos de especies más amenazados según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), muchas especies de tiburones son clave para el buen funcionamiento de los ecosistemas. "Mejoran genéticamente a sus presas seleccionando primero a los individuos más débiles o enfermos y, al ser depredadores tope, ayudan a mantener el equilibrio de la cadena trófica", describe Aquino.
Investigadores del Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) y del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) han identificado las zonas más importantes del Mediterráneo occidental español para ayudar a conservar y recuperar las poblaciones de tiburones.
Zonas relevantes
Mediante la combinación del marcaje satelital de ejemplares vivos con el análisis de muestras biológicas de distintas especies de tiburones como tintorera, marrajo y pez espada, el equipo investigador ha trabajado a lo largo del Mediterráneo español, desde Blanes hasta Cartagena, en estrecha colaboración con el sector pesquero.
El trabajo revela la importancia de los cañones submarinos de la costa catalana, las aguas del Golfo de Alicante y la costa de Almería en la alimentación, reproducción y rutas migratorias de los grandes depredadores. "Uno de los grandes valores del proyecto ha sido poder integrar diferentes aproximaciones científicas y actores del territorio para entender mejor cómo se desplazan estas especies en el Mediterráneo y qué zonas son relevantes para su conservación”, afirma el investigador del ICM-CSIC y responsable científico del proyecto, Joan Navarro. "Los tiburones pequeños se resguardan en zonas de cañones submarinos, hábitats profundos y cercanos a la costa con abundante alimento", señala Aquino.
La información de los desplazamientos de los tiburones contribuirá a su supervivencia. "Lamentablemente, muchas poblaciones están en regresión y todavía desconocemos muchos aspectos de su ecología”, destaca Elena Fernández, investigadora del ICM-CSIC vinculada al proyecto. “Disponer de datos sobre sus movimientos y la conectividad entre distintas áreas es esencial para avanzar hacia medidas de gestión y conservación más eficaces”, añade.
Seguimiento electrónico
Para el trabajo de campo, han contado con la estrecha colaboración del sector pesquero, que ha trabajado en la localización, captura y liberación de los ejemplares marcados, así como en la recopilación de muestras biológicas. El seguimiento satelital se realizó con 17 ejemplares de tintorera, un tiburón migrador, siete de bocadulce o cañabota gris, un tiburón de profundidad y también se complementó con el marcaje de siete peces luna, una de las especies óseas más grandes del mundo.
Los dispositivos electrónicos utilizados fueron de dos tipos: "Los SPOT se colocan en la aleta dorsal del tiburón, permitiendo que cada vez que está fuera del agua mande una señal de su posición vía satélite en tiempo real. Y también los dispositivos Pop-up, que registran la profundidad y permiten geolocalizar la posición de los individuos instrumentados", concreta el técnico del proyecto COTI.
Por su parte, se tomaron muestras de tintorera, marrajo y pez espada para el análisis genético. "Permiten comprender mejor el grado de conectividad entre poblaciones y determinar si los individuos forman parte de una misma población o de grupos diferenciados, una información clave para definir estrategias de conservación a escala regional e internacional", señala Sergi Taboada, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC).
Para Pablo Cermeño, especialista en programas de conservación del Zoo de Barcelona: “La implicación del sector pesquero ha sido fundamental para poder desarrollar el proyecto con éxito, y muy especialmente las campañas de marcaje. Su experiencia y conocimiento del medio marino han contribuido de manera decisiva a las tareas de campo y demuestran que la colaboración entre ciencia y pesca es imprescindible para avanzar en la conservación de los océanos”.
El proyecto COTI
Esta iniciativa se enmarca dentro del proyecto COTI que busca compatibilizar la pesca y la conservación de tiburones amenazados mediante la identificación de áreas ecológicamente importantes en el Mediterráneo noroccidental. "Se capturan como pesca accidental, no deseada, en artes de pesca tanto con redes como con anzuelos con la implementación de variaciones tanto en el material, como en la profundidad en la que se pesca, hay mucho margen de mejora para disminuir esas capturas no deseadas. El objetivo del proyecto es identificar las zonas por donde se mueven estas especies y evaluar si se solapan con zonas de alta actividad pesquera", indica Aquino.
Coordinado por el Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC), cuenta con la colaboración del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), el Zoo de Barcelona y la Generalitat de Catalunya, entre otras entidades.
Con el cierre del proyecto, el equipo espera que los datos obtenidos sigan generando nuevas líneas de investigación y contribuyan a consolidar estrategias de conservación basadas en evidencias científicas y en la cooperación entre la comunidad científica, las administraciones y los sectores vinculados al mar.