Llamamiento para no beber ni cocinar con agua del grifo por la presencia de manganeso en Olost, Barcelona
El agua del pantano de la Gavarresa está estancada y han subido los niveles de manganeso
La sequía pone en jaque a las granjas de Galicia: menos maíz, menos leche y más gastos para los ganaderos
BarcelonaEn plena ola de calor, los vecinos de Olost y Santa Creu de Jutglar no pueden beber ni cocinar con agua del grifo desde el pasado jueves por la excesiva presencia de manganeso en el agua que los abastece.
El Ayuntamiento de Olost señala, en un comunicado, que el suministro llega principalmente del pantano de la Gavarresa y también de los pozos de Vilaseca. La falta de lluvias importantes desde hace más de 65 días ha provocado una situación de sequía cada vez "más severa". Por ello, no entra agua desde hace semanas en el pantano. Así, el estancamiento y las altas temperaturas indican que ha provocado que el agua que llega a la planta sea de "muy baja calidad y tiene, sobre todo, una elevada presencia de manganeso". Por su lado, los pozos de Vilaseca también se encuentran en "una situación crítica" en cuanto a cantidad o potencial. Actualmente, se consume agua por encima de su capacidad y sus responsables han informado de que es necesario racionalizar su consumo.
Tal como indica el consistorio, los consumos actuales son muy elevados por el uso para la industria, las explotaciones ganaderas, usos domésticos, especialmente en piscinas y jardines. Esta situación hace que la gran mayoría del agua que debe tratarse proceda del pantano y la planta de tratamiento "no tiene la capacidad para sacar el agua con las garantías exigidas por la normativa sanitaria para el consumo humano".
No apta para el consumo humano
En la nota del Ayuntamiento, se indica que la presencia de manganeso, que, en las cantidades en las que está entrando, no debería ocasionar problemas de salud, sí genera una reacción con el cloro que provoca que esté turbia y con tonalidades amarillentas, además de darle "más dureza de olor y gusto". Unos parámetros que se analizan a la salida de la planta y que hasta ahora estaban en los parámetros correctos para el consumo.
El jueves 13 de agosto el consistorio informa que recibió los resultados de una analítica que "confirma que los parámetros superan los límites establecidos y, por tanto, se informa que el agua no es apta para el consumo humano. Eso significa que no es apta para beber ni para cocinar, pero sí puede utilizarse para el resto de usos".
El Ayuntamiento prevé que la situación no mejorará "de forma inmediata" en los próximos días. Mientras tanto, ha pedido a los vecinos de Olost y Santa Creu de Jutglar, que reduzcan el consumo de agua.