Inma Munuera, la conductora de autobús que rescató a una madre y su hijo durante la tormenta en Tarragona: "Tú eres la que decide"
Inma, conductora de la EMT de Tarragona, se convirtió en el refugio de sus pasajeros durante la tormenta el pasado lunes
Mueren madre e hija que estaban en estado crítico al caerles un muro encima en Roda de Berà, en Tarragona
Las tormentas registradas en España llevan días cebándose con Tarragona y han acabado con la vida de dos personas. Se trata de una madre y su hija de 18 años, a quien les cayó un muro en Roda de Bará. Ambas fallecieron en la madrugada de este miércoles después de estar días en estado crítico.
Las dos estaban durmiendo junto al abuelo de la familia dentro de uno de los puestos del mercadillo del puerto deportivo del municipio. Ha sido la consecuencia más grave de unas tormentas que han dejado muchísimos destrozos en Cataluña.
Además de las víctimas mortales, varias personas tuvieron que ser socorridas en otras zonas. En Tarragona, algunos testimonios describen cómo vivieron las tormentas y cómo una conductora de autobús rescató a transeúntes, a pesar del riesgo.
"Me consideré un búnker para todo el mundo"
El lunes por la tarde, el infierno cogió a Inma Munuera, conductora de la EMT de Tarragona, al volante de su autobús urbano. "Tú eres la que decide, la que toma la decisión", explica. Y lo hizo en una situación complicadísima. "Me tuve que detener (con la tormenta). Empecé a sentir piedra, no era agua, era piedra lo que caía", añade. La lluvia arrastraba por las calles sillas, toldos e incluso personas. Durante el recorrido en su vehículo, la conductora auxilió a una mujer y a su hijo.
"El agua le llegaba por las rodillas, estaban empapados, llorando y gritando. Puse la calefacción a tope y le dije que se acercara (el pequeño)", detalla Inma. Protegió y calmó siempre a sus pasajeros. "Me consideré un búnker para todo el mundo. A mis pasajeros no les deje bajar en ningún momento. Hubo unos cuantos que se vinieron conmigo luego, dieron varias vueltas", agrega.
Daños en Coma-ruga y en Lleida
Los clientes agradecieron y aplaudieron su gestión. Ella, como comenta una vecina, solo decía que era su trabajo. Todo ocurrió durante unas tormentas que todavía dejan barro y vehículos inservibles en otros puntos como Coma-ruga.
"Es una desgracia para la gente de los coches, la verdad", señala una vecina. También en Almenar, Lleida, el granizo provocó daños. Varios vecinos afirman que llovían "pelotas de golf". La huella en la fruta resta valor.