Más de 100 solicitudes para coger el relevo de una quesería de los Pirineos: "No es un trabajo, es una forma de vivir"

Más de un centenar de solicitudes enviadas a una quesería del entorno rural en los Pirineos
La pareja repitió la fórmula que los llevó de Barcelona a Josa de Cadí y prepara la transición tras dos décadas haciendo queso a diario
Encontrar relevo en el mundo rural suele ser una montaña casi tan grande como el paisaje que les rodea, pero el proyecto artesanal de Serrat Gros ha logrado convertir su jubilación en una avalancha de solicitudes. Mercè Lagrava y Raül Alcaraz llevan 21 años al frente de esta quesería en Josa de Cadí (Alt Urgell), donde elaboran queso de cabra a diario.
"Que estemos recibiendo tantos contactos e interesándose es porque ha habido una difusión muy buena", explica Mercè Lagrava. La clave ha estado en el trabajo conjunto con la Taula de Relleu Agrari del Pirineo, de la que forman parte el Ateneu Cooperatiu del Alt Pirineu i Aran, la Escola de Pastors de Catalunya, el Departamento de Ganadería de la Generalitat o los consejos comarcales. "Si lo hago yo con mi cuenta de Instagram no tendré esta difusión, pero nos lo han hecho desde sus redes sociales; por eso estamos recibiendo tantos correos solicitando información", añade la artesana, que ya ha realizado más de una docena de entrevistas a aspirantes.
Nueve meses de entrega absoluta

El perfil que buscan requiere ganas, pero también exige una vocación a tiempo completo. "La temporalidad es desde final de febrero hasta final de noviembre; durante este tiempo ordeñamos cada día y elaboramos el queso cada día", enfatiza Lagrava sobre la exigencia del oficio. La rutina no entiende de festivos ni calendarios: "Sea sábado, domingo o cualquier día de la semana, hay la tarea de sacar la leche y hacer el queso. Además de eso, lo hacemos todo: la comercialización, estar con las cabras en los partos... Por eso no nos aburrimos, somos tres personas".

La decisión final sobre quiénes serán los elegidos llegará al cerrar la campaña de verano: "Seguramente será después de la intensidad del verano, porque estamos en zona de turismo rural y vienen muchos clientes a comprar el queso. En principio calculamos que en septiembre u octubre ya sabremos alguna cosa".
Un estilo de vida del que nadie se arrepiente
Mercè y Raül saben bien lo que implica asumir este reto, pues ellos mismos fueron los segundos gestores del proyecto tras tomar el relevo de su fundadora original, Eulàlia Torres. Dejaron atrás su rutina laboral en el centro de Barcelona para mudarse a la montaña y volcarse en la ganadería. "Nosotros ya somos un queso, ya sabemos lo que es ser un queso", reflexiona Lagrava con una sonrisa al repasar estas dos décadas. "Esto no es una tarea, es una manera de vivir. Si lo quieres y te entusiasma, lo puedes llevar adelante, porque es lo que hemos hecho nosotros". Echando la vista atrás, el balance ha sido clave: "No nos arrepentimos de nada, lo volveríamos a hacer. La riqueza de este proyecto fue lo que nos ayudó a hacer un cambio de vida hacia una calidad totalmente diferente". Ahora, solo queda decidir quién seguirá el relevo de una quesería única y Mercè afirma: "si alguien lee este artículo y le interesa, que no dude en escribirnos".
