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Una pareja deja Barcelona y abre una floristería en Beget, un pueblo de Girona de 20 habitantes: "Estamos muy felices"

Imanol y Lorea crean una floristería en un jardín al centro del campo de Beget, una masía de 20 habitantes. telecinco.es
  • Una floristería de siempre pero con talleres para el público los fines de semana

  • El confinamiento llevó a la pareja a mudarse a un municipio de apenas una veintena de vecinos para convertir su jardín en un medio de vida

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Si algo enseñó la pandemia es sacar lo bueno de lo malo y gracias al COVID, Lorea e Imanol, una pareja de Barcelona que se trasladó hace 5 años a Beget, un pequeño pueblo que pertenece a Campodron y que apenas cuenta con una veintena de habitantes censados. Lorea Palacios, diseñadora textil de profesión, y su pareja, Imanol Salvador, profesional en el sector ambiental, buscaban la forma de establecerse definitivamente en la zona. "Nosotros fuimos a vivir a Beget hace cinco años con el COVID", explica Palacios pues le permitieron empezar a teletrabajar. Tras tener que dejar su primera vivienda, la pareja se trasladó a una masía, Can Batlle, donde comenzó a germinar la idea del negocio. 

Pensamos en hacer de nuestra día a día en el campo, una forma de vivir

Una apuesta por lo orgánico y artesanal

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A raíz del traslado, la afición de Imanol por las plantas y el interés de Lorea, convirtieron el terreno de la masía en un espacio de cultivo que fue creciendo de forma natural. "Primero vino un poco el hecho de hacer un jardín y ramos", relata la emprendedora. Imanol ya había abierto la iglesia del pueblo y se inspiraron en el lema de la orden de San Benito: “Ora et labora” para el nombre de la floristería: "Flora et labora". A diferencia de los grandes invernaderos, la pareja apuesta por una producción ecológica: "Todas las flores que cultivamos están cultivadas de una manera orgánica, sostenible y artesanal", destaca Palacios, señalando las flores de temporada como diferencial.

Nuevas ideas

En un núcleo tan reducido donde apenas viven 20 personas, el consumo local está enfocado a celebraciones puntuales. Por ello, la pareja realiza la decoración floral para bodas y celebraciones y organiza cursos de fin de semana en la propia finca. Tras dos años de experiencia y la consolidación definitiva del proyecto este último año, la pareja se muestra satisfecha con el camino emprendido y su vinculación con el entorno: "Estamos muy arraigados al espacio, al paisaje, y es por eso que cultivamos y estamos aquí".