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La historia de la emblemática biblioteca del campus de Ciutadella de la Universitat Pompeu Fabra: de depósito de agua y lugar de asilo

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Biblioteca UPF Barcelona. Sofía Omella- Arquitectura Catalana
  • La estructura, rehabilitada a finales del siglo XX, funciona como biblioteca general de la UPF y cuenta con la distinción de Bien Cultural de Interés Nacional

  • Diseñado con la ayuda de Antoni Gaudí, el edificio construido en 1874 para dar de agua a la "Ciutadella" albergó durante décadas a centenares de indigentes en el Asilo del Parque

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Con la vuelta al cole y el inicio del nuevo curso, miles de universitarios entran por primera vez, vuelven a sus aulas o encaran la recta final de sus grados. Si algo caracteriza el día a día de los estudiantes es la búsqueda de una mesa en las bibliotecas de la ciudad. Quienes acuden a preparar sus exámenes a la emblemática biblioteca del campus de Ciutadella de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) deben saber que, donde hoy apoyan sus codos, un siglo atrás se encontraban hileras de camas para dar cobijo a los más desfavorecidos de Barcelona.

La firma de un joven Gaudí

Asilo del Parque
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Proyectado en 1874 por el arquitecto Josep Fontserè i Mestre para garantizar el suministro de agua del recinto del Parque de la Ciutadella y su gran cascada monumental, el recinto abrió sus puertas en un momento de plena expansión de la ciudad. Para sostener la enorme capacidad de depósito de agua, se ideó una gran red de muros de carga, arcos de medio punto de 14 metros de altura y unos 300 pilares de ladrillo, que aún se pueden ver nada más entrar en el edificio. En los cálculos de esta estructura participó un joven Antoni Gaudí mientras cursaba sus estudios de arquitectura, una colaboración que le sirvió para superar una asignatura.

De asilo a biblioteca

Asilo del Parque (1976)
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A finales del siglo XIX, empujado por el auge de la industrialización y la falta de ayuda social, el Ayuntamiento reconvirtió el recinto en 1889 para crear el Asilo del Parque. Bajo sus bóvedas convivieron ancianos, enfermos, personas con trastorno mental e indigentes que dormían en pabellones comunales. Tras albergar usos tan diferentes como almacén de bomberos, archivo de expedientes judiciales o dependencias de la Guardia Urbana, el Ayuntamiento encomendó en 1988 la recuperación, convertido desde 1993 en biblioteca universitaria y declarado Bien Cultural de Interés Nacional, el histórico edificio continua más vivo que nunca con la agitada vida cotidiana de los estudiantes.