El cementerio de Roques Blanques, el primero en España en enterrar las cenizas de las mascotas con sus dueños: "Era una demanda social"
Una iniciativa impulsada por la demanda de las familias que ha motivado el cambio de reglamento
El servicio, pionero en España, ha permitido la inhumación de dos perros en sepulturas
BarcelonaLa conmovedora historia de Bob en un cementerio de Brasil es inspiradora. "Bob era el perro de una mujer. La misma noche que falleció fue a dormir junto a la tumba de su dueña y se quedó junto a ella. Los trabajadores lo adoptaron como uno más. Tras diez años, Bob murió y todos querían que reposara con su dueña. Entonces la legislación de São Paulo no lo permitía. Se recogieron miles de firmas y se cambió la normativa. Allí se pueden enterrar los cuerpos de los animales con sus dueños", explica el consejero delegado de Àltima, Joan Ventura.
Ahora, en el Cementerio Comarcal de Roques Blanques, en El Papiol (Barcelona), está en marcha un nuevo servicio de inhumación que permite que las cenizas de los animales de compañía puedan compartir espacio en las sepulturas de sus tutores fallecidos como nichos, tumbas, panteones o columbarios. Es el primero en España. "Aquí hay una legislación muy restrictiva con los cuerpos de las mascotas porque se consideran residuos. Y hemos optado por las cenizas", detalla Ventura. Así, este cementerio catalán se suma a São Paulo y también a Milán (Italia).
Una iniciativa que responde a una reclamada demanda social: "Hace años que nos pedían poder enterrar las cenizas de sus mascotas. Las consideran como uno más de la familia. Creo que les da plenitud porque era una angustia que no estuvieran juntos. Ahora tienen la oportunidad de pasar el resto de la eternidad. Era una demanda de la sociedad que desde Àltima hemos sabido escuchar y atender. Por la legislación no era posible. Y se cambió el reglamento. Ya se han enterrado dos perros en un mes de funcionamiento. Somos pioneros porque hemos cambiado la normativa. Otros ayuntamientos y cementerios nos están preguntando por el procedimiento".
Para la presidenta del Consejo Comarcal del Baix Llobregat, Eva Martínez: "El Cementerio Comarcal de Roques Blanques es siempre un ejemplo de espacio que busca adaptarse a los nuevos tiempos, ofreciendo propuestas que ayuden a las familias en su proceso de duelo. Con este innovador servicio, damos respuesta a las necesidades sociales y ponemos también en valor el papel de los animales de compañía, que en muchos casos son una parte muy importante de la vida familiar y de los vínculos afectivos de las personas".
Pasos para una sepultura conjunta
El servicio da respuesta, por un lado, a la posibilidad de descansar cerca de la mascota querida y, por otro, permite cumplir todos los procedimientos legales y sanitarios que exige cualquier servicio funerario. Por ello, las incineraciones se llevan a cabo en crematorios exclusivos para animales de compañía. "La sepultura puede ser con cualquier mascota. Se están incinerando perros, gatos, hámsters, cerdos vietnamitas, tortugas o caballos. Hacer la inhumación de las cenizas en una sepultura tiene un coste de 290 euros", concreta el consejero delegado de Àltima.
Para inhumar a la mascota, no es necesario que su tutor esté enterrado en el mismo lugar, pero sí debe haber al menos una persona inhumada en ese espacio, "siempre y cuando el titular lo autorice". Las cenizas del animal de compañía no pueden estar solas o ser las primeras en inhumarse.
Más allá de este nuevo servicio, ubicado dentro del recinto de 50 hectáreas en el Parc Natural de Collserola, el Cementerio Comarcal de Roques Blanques también acogerá, a mediados de noviembre, el espacio exclusivo Bosque de las Huellas, destinado a depositar las cenizas de las mascotas con 300 columbarios.