La noche de disturbios en Barcelona deja 128 detenidos, 72 de ellos menores de edad y 15 policías heridos
Los Mossos han detenido a un centenar de personas, una cuarta parte de ellas menores
Interior ve un posible "espejo" de las protestas organizadas en varias ciudades europeas
Un total de 128 jóvenes han sido detenidos, de ellos 73 menores, y quince policías han quedado heridos, cuatro de ellos graves, en los disturbios de ayer por la tarde en Barcelona, según el último balance de los Mossos d'Esquadra.
La protesta, no comunicada, ha reunido en la plaza de Cataluña de Barcelona a centenares de jóvenes, la mayoría de ellos ataviados de color negro, a raíz de una convocatoria que ha circulado por redes sociales y en la que el Departamento de Interior ve un posible "espejo" de las protestas organizadas en varias ciudades europeas, alguna de las cuales han desembocado en incidentes violentos.
La consellera de Interior, Núria Parlon, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, han comparecido ante los medios para dejar claro que la protesta no busca defender ningún "derecho" ni guarda relación con la acampada por el acceso a la vivienda que está instalada desde hace semanas en la plaza Cataluña de Barcelona, sino que ha sido un episodio de "violencia gratuita y vandalismo".
Cerca de 600 jóvenes
En concreto, según ha detallado Parlon, los incidentes se han iniciado hacia las 18.00 de la tarde y han sido protagonizados por cerca de 600 jóvenes -en el momento más álgido- que, sin ninguna organización ni siguiendo ningún tipo de manifestación, la han emprendido con los locales comerciales y el mobiliario urbano, hasta llegar a vandalizar y saquear 14 establecimientos del centro.
En total, los Mossos d'Esquadra han detenido a un centenar de jóvenes por su presunta relación con los alborotos. El alcalde, Jaume Collboni, ha advertido de que el Ayuntamiento se personará en los procesos judiciales que se abran y que los disturbios "tendrán consecuencias" para los mayores de edad y para los padres de los menores.
Los Mossos d'Esquadra habían desplegado un amplio dispositivo de antidisturbios para hacer frente a los disturbios que pudieran desatarse en la concentración, una convocatoria -alentada con el lema "institutos indignados" que enarbolan los estudiantes de Francia en sus movilizaciones- que habían ido monitorizando desde hace días.
Al desatarse los primeros incidentes, la policía catalana ha empezado a cargar contra los concentrados, que se han dispersado en grupos por los alrededores de la plaza Cataluña, perseguidos por los agentes antidisturbios, que han cargado contra algunos de ellos para frenar los incidentes.
Todo ello, entre una gran afluencia de ciudadanos y turistas que se encontraban en el centro de la ciudad y a metros de la acampada por el derecho a una vivienda que desde hace semanas está instalada en la plaza Cataluña de Barcelona.
El cierre de las tiendas para evitar los saqueos ha dejado a centenares de clientes atrapados en el interior de algunos establecimientos hasta que los incidentes les han permitido abandonar el local, en algunos casos por puertas traseras o de emergencia.
Los incidentes se han ido recrudeciendo conforme avanzaba la tarde y grupos aislados de manifestantes, con el rostro cubierto, han destrozado los escaparates de varios locales comerciales -de electrónica, ropa y calzado y ópticas- y han saqueado la mercancía del interior.
En paralelo, los manifestantes han prendido fuego a mobiliario urbano y a toldos de terrazas, mientras montaban barricadas con contenedores de basuras, así como motos y bicicletas ardiendo.
