Google reconoce la voz de Eva, con parálisis cerebral: "No puedo articular palabra, pero mi inteligencia es normal"
Paco, ingeniero informático, invidente, logra que Google reconozca la voz de Eva.
Esta diseñadora gráfica, con parálisis cerebral que lleva años reivindicando autonomía, inclusión y dignidad.
"Me llamo Eva Lagar, tengo 29 años no puedo articular palabras, pero mi inteligencia es completamente normal". Ya han escuchado el mensaje claro, valiente y sin intermediarios de Eva. Esta diseñadora gráfica, con parálisis cerebral que lleva años reivindicando autonomía, inclusión y dignidad. Su nueva voz ha sido reconocida por Google., informa V. Talero.
A Eva le gusta compartir: "¿quieres que te presente a mi familia?. Y a su padre mejorar la vida de personas con discapacidad con la fundación que creó hace 17 años. Desde ahí, Paco, ingeniero informático, invidente, define con tres palabras empoderamiento, voz y autonomía, el proyecto que persigue: que Eva pueda comunicarse con fluidez
Como dice Eva: "Aunque no puedo articular palabra ni moverme como quiero, mi inteligencia es completamente normal".
El sistema lo ha creado Paco, invidente
La alternativa para personas como ella son comunicadores con los que deben elaborar letra a letra su discurso. Un proceso arduo y largo que después se expresa con voz robótica. El sistema que ha ideado Paco, es diferente. "Es un sistema digamos en blanco, que aprende todas y cada una de las cuestiones relevantes de un usuario. Se vale de inteligencia artificial. La información se agrupa y organiza en pictogramas y con un solo click", explica.
"Tengo sed, ¿me traes agua, por favor?". Eva puede contarnos, con voz humana lo que le apetezca.Y defiende que tener parálisis cerebral no significa ser aburrida ni tener sentido de humor.
"No te preocupes por mis babas...tengo más". El chiste se lo cuenta a su madre y se ubica en el vídeo que les sirvió para obtener el tercer premio en un certamen de proyectos que usan inteligencia artificial de código abierto de Google. Buscan financiación para terminar desarrollarlo y que se convierta en una herramienta asequible para quien merece, como Eva. Como dice su padre, "cuando era pequeña quería ser bailarina". Ahora "quiere hacer uso de la palabra".