Todos los cerebros humanos, tanto enfermos como sanos, tienen microplásticos en su interior según un nuevo estudio

Aunque el cerebro tiene una capa protectora, la barrera hematoencefálica, que impide que entren sustancias dañinas, se demostró que esta no era inmune a las partículas de este tipo
Inventan un dispositivo del tamaño de un reloj que detecta los microplásticos dentro del cuerpo en tiempo real
Una investigación conjunta de varias entidades Chinas -como el Departamento de Neurocirugía de Capital Medical University de Pekín- y que también se ha publicado en la revista Nature Health, ha hallado la presencia de partículas, tanto de microplásticos como de nanoplásticos, en el 100% de los tejidos cerebrales sanos analizados, y hasta en el 99,4% de los tejidos enfermos observados.
En todas las muestras analizadas -191, siendo 113 de personas vivas sometidas a cirugías por tumores y 35 muestras de cinco donantes fallecidos- se han encontrado tanto microplásticos como nanoplásticos, incluso en zonas del tejido cerebral más profundo. Aunque con variaciones en cuanto a las cantidades, la media que han hallado los investigadores es de 50,3 microgramos por gramo.
¿Por qué tenemos plástico en el cerebro?
Por una parte está el tamaño de estas partículas. Los microplásticos tienen un diámetro inferior a los 5 milímetros, mientras que los nanoplásticos la cifra es inferior a un micrómetro. Están por todas partes y en nuestro cuerpo pueden entrar por vías respiratorias, por el tracto digestivo, e incluso por la piel.

Nuestro cerebro tiene una capa de protección interna llamada barrera hematoencefálica que impide que sustancias dañinas entren. Pero no es efectiva ante los microplásticos. ¿Y cómo se distribuyen? ¿Hasta qué partes de nuestro órgano pueden llegar? ¿Cuáles son los efectos?
Más plástico cerca de los tumores
Uno de los principales hallazgos tiene que ver con la ubicación del plástico: cerca de los tumores es donde se han localizado concentraciones más altas de plástico. Según los investigadores, porque la protección natural en la zona estuviese "debilitada". No obstante, también se dieron cuenta de que, cuanto más grandes son las partículas de microplásticos, más rápido crecen los tumores.
¿Significa esto que los microplásticos provocan cáncer? Aunque por ahora esto no se ha comprobado ni determinado, la pregunta que está encima de la mesa es cómo los microplásticos pueden llegar a contribuir a la rapidez de progreso de este tipo de enfermedades.
En el caso de los tejidos cerebrales analizados, el porcentaje de ellos que contenía estas partículas alcanzaba el 99,4%. Mientras que en los cerebros sanos, era del 100%: ninguno se libraba. Pero, además de haber localizado microplásticos, ¿se pudo determinar qué tipo de materiales estaban alojados?
Adicionalmente, tras el examen, se ha reportado que la cantidad de nanoplásticos era mayor que la de los microplásticos.
Los materiales que encontraron alojados en los tejidos
El término 'microplástico' es un paraguas que hace referencia al tamaño. Pero, del mismo modo que hay muchos tipos de plásticos, hay también diferentes tipos de microplásticos. Los autores del estudio, en este escenario, encontraron principalmente tres tipos en mayores cantidades.
Por una parte, el PET --tereftalato de polietileno-- que se utiliza en la fabricación de botellas de agua y de bebidas, entre otros. El polietileno, presente en bolsas de plástico, también está presente en los cerebros analizados. El tercero: PVC, mayormente utilizado en fontanería e industria.
