El impacto de la explosión del cohete de Jeff Bezos en la NASA: "Un día duro"

El impacto de la explosión del cohete de Jeff Bezos en la NASA: "Un día duro". Telecinco
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El cohete no tripulado de la empresa Blue Origin ha explotado durante una prueba para un próximo lanzamiento en Cabo Cañaveral. Es el mayor revés hasta la fecha del proyecto aerospacial del magnate Jeff Bezos. Y podría afectar a las misiones en las que colabora con la NASA para llevar de nuevo a los seres humanos a la Luna y establecer allí una base habitada. Afortunadamente no ha causado daños personales, pero llega un mal momento, cuando la carrera especial vuelve a ser una prioridad para Estados Unidos de la mano de los gurús de la tecnología.

El New Glenn se sometía a una prueba de encendido de motores para próximos laanzamientos cuando todo ha saltado por los aires. La empresa Blue Origin se ha limitado a confirmar una anomalía en el cohete sin tripulación. Tras comprobar que no ha habido heridos entre el personal de tierra, el dueño de la compañía, Jeff Bezos, ha reconocido que es un día duro y ha añadido: "Volveremos a volar. Merece la pena"

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Los viajes espaciales son implacables, ha comentado -por su parte- el administrador de la NASA. Jared Isaacman anticipa que lo ocurrido podría retrasar sus proyectos futuros. Esta semana, la agencia había encargado a la compañía del dueño de Amazon dar los primeros pasos para establecer una colonia humana en la Luna.

Tras llevar con éxito a los cuatro astronautas de la misión Artemis II a circunvalar nuestro satélite, también cuenta con su colaboración para el siguiente paso: que el hombre vuelva a pisarlo. De trasfondo, la carrera espacial de Bezos con otro multimillonario, Elon Musk, y su Spacex, que también ha perdido varios prototipos en el camino.

Eso sí, los vuelos con personas a bordo de estas empresas privadas se han saldado, hasta ahora, con éxito.