Diseñan una prometedora turbina eólica sin aspas que podría ser el futuro de las renovables: así funciona
Los molinos de viento matan miles de aves cada año por colisión, sobre todo buitres
Al final de su vida útil, las aspas se amontonan en vertederos sin poder reciclarse
El aerogenerador de Vortex Bladeless funciona por vibración, sin necesidad de hélices
Las turbinas eólicas, esos enormes molinos de viento que vemos tantas veces cuando hacemos un viaje por carretera, son una de nuestras mayores esperanzas para la generación de energía renovable. Sin embargo, plantean dos grandes problemas para el medioambiente que hacen cuestionar su efectividad como alternativa al uso de combustibles fósiles. Por ello un grupo de expertos ha diseñado un aerogenerador sin aspas que podría ser el futuro. Así funciona.
Los problemas de los molinos de viento
En primer lugar, es posible que sepas que muchas muertes de aves se relacionan a estos enormes molinos cuyas aspas se cruzan en su camino en pleno vuelo. A pesar de que estas aspas suelen girar a un ritmo muy lento, es cierto que suelen medir más de 20 metros.
Una investigación del Departamento de Biología Aplicada de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche encontró que “en España, la colisión con los aerogeneradores provoca miles de muertes al año de diferentes especies; no sólo de aves sino también de mamíferos como los murciélagos, mientras que uno de los grupos más afectados es el de los buitres, con más de 1.000 muertes anuales por colisión”, recoge EFE.
Estas cifras preocupan sobre todo por la intención de la Unión Europea de incrementar el uso de energías renovables hasta el 32% en 2030, lo cual sería una buenísima noticia si los parques eólicos no planteasen un problema para la fauna.
El segundo problema importante es que las hélices de los molinos eólicos no son reciclables, por lo que suelen acabar en vertederos cuando llegan al final de su vida útil. Cada año, más de un centenar de enormes aspas, más largas que las alas de un Boeing, se amontonan en lo que se llaman los ‘cementerios de palas’. En Europa, estima agencia Bloomberg, “se prevé que de aquí a 2022 se desmontarán unas 3.800 al año, a medida que los parques eólicos envejezcan”.