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La vida actual de Rosana Arbelo, leyenda de la música española: de su lado más íntimo a su proyecto social en Lanzarote

Rosana Arbelo en una foto de archivo en 2025. Cordon Press
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Seguramente las nuevas generaciones no conozcan a Rosana, y no sepan que fue una de las grandes cantautoras de España a mediados y finales de los 90. En aquel entonces, la joven de Lanzarote que buscaba componer para otros, empezó a enviar sus maquetas a discográficas, convencida por sus amigos. Pero Universal Music no quería que compusiera para otros cantantes, la quería a ella. Quería su voz. “Nunca pensé que mi voz pudiera gustarle a alguien”, admite en su documental, estrenado recientemente.

Y es que Rosana Arbelo -porque ahora, cualquier artículo sobre ella, une su apellido a su nombre, algo así como reafirmación personal- está de nuevo de actualidad. No solo por su documental, o por haber cantando mano a mano con Laura Pausini en su nueva gira ‘Yo Canto World Tour’, sino porque este 2026 vuelve a la música, ocho años después de su último disco, ‘En la memoria de la piel’. La artista iniciará una gira mundial durante 555 días, dentro de su proyecto transmedia OMWM (Otro Mundo Our World). La gira tiene como nombre ‘Vamos a Star’. Y, aparte, incluye otra iniciativa más, esta con un toque más social: ‘Más que barrios’, iniciativa comunitaria inspirada en Lanzarote que busca transformar barrios a través de la música y el arte, fomentando la cohesión e inclusión social.

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'Lunas rotas', un antes y un después en su carrera

Pero, ¿quién es Rosana? ¿Y por qué es una leyenda de la música en nuestro país? Sus canciones estaban en todos lados a mediados de los 90. Su primer disco, ‘Lunas rotas’, vendió cerca de tres millones de discos y se sitúa en el top 10 de discos más vendidos de la historia cantados por un artista de España -obviamente el primero del ranking no podía ser otro que Julio Iglesias, a una distancia bastante considerable frente al resto-. 

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Rosana era una 'antidiva'. Nada de vestidazos de lujo y producción absoluta. Solo necesitaba unos vaqueros, una guitarra y su eterna sonrisa. Y quizá fue pionera en demostrar que las mujeres no tenían que ser algo que no quisieran. No tenían que ser algo que no fueran.

Estaba tan presente la música de Rosana que su primer single, ‘El Talismán’, llegó hasta los oídos de Quentin Tarantino, que decidió incluirla en la película que producía ‘Tú asesina, que nosotras limpiamos la sangre’, con Angela Jones y William Baldwin. Es decir, Rosana era la gran estrella de la música española. De ese primer disco salió también ‘A fuego lento’, que quizá sea su canción más famosa. De hecho, es tal su vigencia que fue usada en un anuncio de Café Marcilla en 2011, quince años después de su lanzamiento. 

Llenazo en Las Ventas

“Hoy en día recuerdo aquello con emoción y romanticismo, pero fue como una apisonadora. Era llegar tarde a todos los sitios, no parar en ningún momento, comer a cualquier hora para estar a tiempo en programas de máxima audiencia”, contó en una entrevista para ABC recordando aquella época. “Para mí resultaba normal, porque era mi primer disco, no tenía nada con qué compararlo, pero si pudiera volver atrás, me gustaría que pasara lo mismo, pero más poco a poco”. 

Y es que el 25 de septiembre de 1997, un año y medio después del lanzamiento de ‘Lunas rotas’, colgó el cartel de ‘entradas agotadas’ en Las Ventas. Un concierto para el recuerdo que reunió a cerca de 20.000 personas bajo una lluvia incesante, y que la consagró como una artista de primer nivel, de esas que se quedan para rato. “Estuvo lloviendo todo el rato, se fue parte de la luz, las proyecciones no funcionaban, pero de allí no se movió nadie”, recordó la artista, que lanzó un disco conmemorativo a los diez años del concierto. 

Fue tal el éxito que la discográfica no dejaba de presionarla para que sacara un nuevo álbum. Un ‘Lunas rotas 2’. Pero ella se negaba a seguir produciendo música como churros. La presión fue brutal y tuvo que componer el disco en menos tiempo del que le habría gustado. De hecho, ‘Luna nueva’ salió solo dos años después del primero, después de una gira promocional que la dejó completamente agotada. Y, aunque no llegó al mismo nivel de ventas, y tampoco tuvo un primer single comercialmente rentable (la máxima repercusión se lo llevó ‘Contigo’), consolidó a Rosana como una gran cantautora que lo hacía todo. Porque cantaba, componía y hacía ella la gran mayoría de arreglos. Y este nuevo trabajo contaba con sonidos diferentes, incluso con toques más caribeños, diferente a su anterior disco.

"Habitualmente se cree que componer es igual a sentarse y que las canciones salgan como churros. Pero no es así, es al revés, ya que son momentos en los que te encuentras sola contigo misma, tienes que crear de la nada, contar lo que quieres contar y de la manera que lo quieres contar...", comentó a Diario de Navarra sobre su proceso de composición.

No dejaba que la discográfica metiera la mano donde no le correspondía, y eso supuso algún que otro problema. Aprendió la lección y su siguiente disco, ‘Rosana’, fue íntegramente producido por ella. Eligió ‘Pa’ti no estoy’ como primer single, que rompía con su estilo, añadiendo un toque más canario, incluso con toques de reggae o ska, que sorprendió a sus fans y a los críticos musicales que la acusaban de hacer siempre lo mismo.

De hecho, durante el lanzamiento de su tercer disco, cantó su villancico 'En Navidad' (que había aparecido en 'Luna nueva') con toda la primera generación de Operación Triunfo. Incluso fue ella la que leyó el ganador de esta primera edición, diciendo el nombre de Rosa López y fundiéndose con ella en un sentido abrazo. Rosana era parte de todas las familias de España. Incluso en 1998 compuso la canción oficial del Mundial de Francia, y había conseguido que los jugadores de la selección cantaran los coros, lanzándolo como single. Pero, tras ‘Rosana’, no consiguió acercarse al éxito absoluto de esos tres primeros álbumes que definieron su estilo y parte del pop español de finales de los 90. Pero ha seguido en el mundo de la música, lanzando cuatro álbumes de estudio más, el último con fecha de 2018.

Su vida privada

La artista canaria siempre ha sido bastante celosa de su vida privada. Nunca ha hablado de sus parejas en público, pero la prensa consiguió sacar a la luz una de ellas: la presentadora Toñi Moreno. Lo que parecía una amistad inquebrantable, se tornó en una relación, como confirmaron imágenes de ambas paseando por Madrid. Pero la relación no llegó a buen puerto. Después de que Rosana compusiera la canción del programa de Moreno, ‘Viva la vida’, cada vez se las veía más apareciendo juntas en diferentes eventos. Hasta que Toñi Moreno se quedó embarazada por un proceso de fecundación in-vitro y, meses después, Rosana y ella tomaron caminos separados. 

Al parecer, porque nunca han hablado abiertamente sobre ello, fuentes cercanas a la presentadora afirmaban que la cantante tenía una visión de la pareja mucho más abierta que lo que buscaba la presentadora. “El amor es una quimera de un solo sentido como la flecha, que solo tiene una punta, no dos. ¿Cuándo ha visto usted una flecha que vaya y venga? El amor es para darlo, no para pedirlo. No pida amor. Delo, si tiene. Y si no, pues no”, escribió Rosana en sus redes poco después de la ruptura. 

En la actualidad, la cantante ha decidido regresar a lo que más feliz le hace: la música. Y su proyecto OMOW le ha devuelto la felicidad y las ganas de volver a los escenarios, sobre todo después de haberse tomado un descanso debido a la muerte de su hermano, que sufrió de cáncer de pulmón. 

“Yo creo que mi hermano me ha dejado lo que nos dejan los que se van. Me ha dejado un bonito recuerdo, me ha dejado con las pilas cargadas y con ganas de hacer más cosas para que no sigan pasando las que pasan cuando alguien se pone malito”, contó la cantante en una entrevista. “Me ha dejado cargada de esperanza y de ilusión. Pero, vamos, me lo ha dejado mi hermano que no está, pero que está. Seguramente, esté por aquí cerca. No lo dudes”.