El grito de auxilio de la librería 'Hijos de Santiago Rodríguez': en riesgo de quiebra tras casi 200 años de historia

La librería 'Hijos de Santiago Rodríguez' abrió por primera vez sus puertas en 1850, recibiendo a personajes como la reina Isabel II
Librerías españolas con 150 años de vida: de la más antigua, en Burgos y en concurso de acreedores, a Lugo
España conversa sitios emblemáticos que guardan mucha historia tras sus puertas, uno de ellos es la librería burgalesa 'Hijos de Santiago Rodríguez' en la que estuvo incluso la reina Isabel II cuando reinó en el país. Abrió en 1850, en Burgos y sigue activa hoy en día después de 176 años, convirtiéndose en la librería más antigua del país.
Sin embargo y pese a haberse mantenido a flote, su dueña ha explicado que atraviesan una mala situación y que están en riesgo de cierre, por lo que han pedido ayuda ya que no pueden competir en tiempos de descargas y ventas online. Como a muchos otros negocios, lo físico y el papel vuelve a quedar obsoleto a pesar de que sea un sitio considerado como histórico.
Un total de seis generaciones de una misma familia ha conseguido dar vida durante casi 200 años a la que se ha convertido la librería más antigua de España que ahora pide ayuda tras haber recibido en su establecimiento a personajes de la historia de España como Isabel II. Porque la era digital no entiende de cultura y tampoco de sitios, como explica Lucía Alonso, propietaria de la librería: "Hay mucha competencia de muchos sectores y al final mantienes esa línea, pero puedes caer y romperte".
Sus propietarios necesitan recaudar un total de 60.000 euros en menos de 40 días para poder pagar las deudas que acumulan desde hace años, sobre todo la más urgente. Piden ayuda a todos sus lectores y a los amantes de los libros contando su historia y abriendo una cartera de fondos en 'GoFundMe', donde llevab recaudado la mitad de todo lo que necesitan.
Una lucha a la que se suman caras conocidas
A traviesan una dura situación, no solo económica sino más por el sentimiento que les genera tener que cerrar el que ha sido el negocio familiar durante muchas décadas: "Lo hemos pasado todos muy mal y estos mensajes de apoyo de la gente y como está viniendo, pues te curan".
A este grito de auxilio se suman muchas caras conocidas como diferentes escritores, amigos de los propietarios e incluso gente anónima que es consciente de lo que supondría perder este lugar: "Esta librería es memoria y esto no se puede perder", decía Máximo Huerta.
A pesar de que las cifras no acompañan al negocio de los libros, hay gente que todavía se atreve y continúa con el legado de los libros como es el caso de David Bizarro, dueño de la nueva librería 'La Figuera' que ha apostado todo a una: "Creo que más que valentía, es un acto también romántico", confiesa. Pero no es una librería cualquiera, sino que también son editorial, con más de 100 títulos publicados, tienen un podcast y aspiran a convertirse en un referente cultural del barrio.