La librería 'Hijos de Santiago Rodríguez' logran más de 60.000 euros tras su grito de auxilio y evita la quiebra

La librería 'Hijos de Santiago Rodríguez' abrió por primera vez sus puertas en 1850, recibiendo a personajes como la reina Isabel II
Librerías españolas con 150 años de vida: de la más antigua, en Burgos y en concurso de acreedores, a Lugo
La campaña de micromecenazgo lanzada por los propietarios de la centenaria librería burgalesa 'Hijos de Santiago Rodríguez' para ayudarle a pagar deudas y salvarse de la quiebra ha sido un rotundo éxito social y económico. Hace dos semanas, la sexta generación de la familia, hoy al frente del negocio, lanzó una llamada de auxilio para evitar el cierre tras entrar en preconcurso de acreedores. Pedían 60.000 euros para afrontar las deudas más urgentes y garantizar el pago de nóminas, y la respuesta ha sido espectacular ya que en solo trece días alcanzaron —y superaron— el objetivo marcado, un respaldo ciudadano que ha devuelto el aire a un proyecto con 176 años de historia.
Lucía Alonso, actual responsable de la librería explicaba que atravesaban una mala situación que ponía en riesgo el futuro de la librería en la que llegó a comprar la reina Isabel II. Según esta familia, ya no podían competir con las descargas y ventas online. Como a muchos otros negocios, lo físico y el papel vuelve a quedar obsoleto a pesar de que sea un sitio considerado como histórico.
Una lucha a la que se suman caras conocidas
Ahora, feliz y con expectativas renovadas, Alonso asegura que el dinero recaudado se destinará de forma inmediata a cubrir obligaciones inaplazables: pagos a proveedores, parte de la deuda acumulada y la continuidad de los salarios de la plantilla. La campaña, impulsada inicialmente por su club de lectura 'Minerva', se convirtió en un fenómeno viral gracias al apoyo de escritores como César Pérez Gellida, Máximo Huerta o Juan Gómez-Jurado, así como de libreros, críticos y divulgadores culturales que animaron a comprar libros y a difundir la situación.
El impacto no se ha limitado a las donaciones. La oleada de solidaridad ha provocado un notable aumento de las ventas tanto en la tienda física de la calle Avellanos como en la web, lo que ha permitido afrontar el alquiler del local y avanzar en la reducción de la deuda. Para Lucía, sin embargo, lo más conmovedor ha sido la avalancha de apoyo emocional de lectores que se acercan a compartir recuerdos, clientes que vuelven después de años, mensajes de ánimo desde toda España.
Con los 60.000 euros ya asegurados, la familia se plantea cerrar anticipadamente la campaña y planificar los siguientes pasos. La librería no cerrará, aunque todo apunta a que acabará traspasándose.
A pesar de que las cifras no acompañan al negocio de los libros, hay gente que todavía se atreve y continúa con el legado de los libros como es el caso de David Bizarro, dueño de la nueva librería 'La Figuera' que ha apostado todo a una: "Creo que más que valentía, es un acto también romántico", confiesa. Pero no es una librería cualquiera, sino que también son editorial, con más de 100 títulos publicados, tienen un podcast y aspiran a convertirse en un referente cultural del barrio.