La falta de ropa adaptada obliga a miles de personas con discapacidad a reinventar su armario: "¿Y yo qué me pongo?"
Reivindican quienes luchan por una industria más diversa, la moda también es para todos
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Encontrar una prenda cómoda y adaptada a sus necesidades sigue siendo un reto para muchas personas con discapacidad. Ante la escasa oferta de ropa y accesorios específicos, numerosos usuarios se ven obligados a modificar las prendas convencionales o a rediseñar su propio armario para poder vestir con comodidad sin renunciar al estilo.
Es la realidad que comparten personas como Anabel, Marta o Kike, que han convertido su experiencia cotidiana en una herramienta para visibilizar la necesidad de una moda más inclusiva. Algunos, incluso, han dado el salto a las redes sociales para mostrar cómo adaptan su vestuario y reivindicar una industria textil pensada para todos.
Las dificultades varían según las necesidades de cada persona
En el caso de quienes utilizan silla de ruedas, los cambios en la postura corporal hacen que prendas tan comunes como unos pantalones no siempre se ajusten adecuadamente: "A veces me cuesta muchísimo encontrar pantalones que tengan el talle adaptado para personas con silla de ruedas", explica Anabel. Ante esta situación, muchos recurren a familiares o modistas para realizar arreglos que les permitan vestir con mayor comodidad.
La falta de opciones también se extiende a los complementos, las personas con prótesis, por ejemplo, echan en falta accesorios que les permitan personalizar estos dispositivos y convertirlos en una parte más de su identidad. Ante esa carencia, algunos han optado por crear sus propios diseños.
La creciente demanda de una moda más diversa ha comenzado a despertar el interés de las grandes marcas, que cada vez prestan más atención a la llamada moda con propósito y a la necesidad de incorporar la accesibilidad y la inclusión en sus colecciones. Marta, siendo creadora de contenido lifestyle reivindica la necesidad en el mercado de este tipo de prendas, "poder volver a ser yo, a través de la ropa"
Sin embargo, las asociaciones y los afectados recuerdan que todavía queda camino por recorrer. "En España viven más de cuatro millones de personas con discapacidad" añade Ana Gil, desde la dirección de empleo de la fundación ONCE, un colectivo que reclama una accesibilidad universal que también alcance al sector textil. El objetivo, subrayan, es poder vestir con elegancia y comodidad sin tener que renunciar a su personalidad.