Teatro

El actor Selu Nieto, hijo del saxofonista de Extremoduro: “Robe escribió en mi cuarto 'dale alas y volará"

El actor Selu Nieto es hijo del que fuera saxofonista de Extremoduro
Uno de los momentos de la obra de teatro que protagoniza, inspirada en su abuela. (Foto: cedida)
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Hay historias que anidan dentro de uno y que, tarde o temprano, salen a la luz. El actor Selu Nieto (Sevilla, 1987), hijo del saxofonista de 'Extremo Duro', tuvo que esperar hasta 2022 para poner en escena una obra que lleva fraguándose dentro de él desde que era adolescente: la historia de su abuela.

El resultado es el espectáculo Soledad. Vida y obra de mi abuela, que puede verse todos los jueves hasta el 23 de julio en el Teatro Lara de Madrid. Una obra unipersonal en el que él mismo encarna a su abuela desde la verdad y el respecto. Hablamos con él sobre el significado de un texto que trasciende a su familia para hablarnos de todas las abuelas y de las circunstancias vitales de una generación que tuvo que arreglárselas para salir adelante cuando aún no se hablaba de salud mental. Pero, además, hablamos con él de su padre, el otro Selu Nieto, que fue saxofonista de bandas como Extremoduro. De casta le viene el arte al galgo.

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Arte del disco 'Se nos lleva el aire', de Robe (y los Robe).

¿Cómo surge este proyecto?

El proyecto nace en 2022, año en el que se estrenó por primera vez. Después estuvimos de gira por toda España y ahora regresamos a Madrid, al Teatro Lara, tras unos años de recorrido. Es una historia que llevaba mucho tiempo dentro de mí, prácticamente desde la adolescencia, porque está inspirada en experiencias reales que vivió mi abuela.

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¿Qué fue lo que ocurrió?

Mi abuela sufrió una depresión y una serie de alucinaciones provocadas por una medicación que no le sentó bien. Empezó a ver cosas que inquietaban mucho a toda la familia. Yo era joven y recuerdo preguntarme constantemente qué pasaría si aquello que ella decía ver fuera realmente cierto. Esa duda me acompañó durante años y despertó mi interés por reflexionar sobre qué es la realidad y cómo la mente puede construir una realidad alternativa. A partir de ahí surgió la idea de la obra: conseguir que el espectador tampoco tuviera claro en algunos momentos qué es real y qué no, igual que le ocurría a ella.

El actor Selu Nieto, en plena representación.

¿Qué parte es real y qué parte es ficción?

Está inspirada en aquello que viví de primera mano. Hay elementos reales de su vida, otros están ficcionados y también hay partes completamente inventadas. Lo importante era construir una historia que jugara con esa frontera entre la realidad y la percepción.

¿Cómo era tu relación con tu abuela?

Era una relación maravillosa. Mi abuela era una mujer muy bondadosa, muy cariñosa. Como tantas mujeres de su generación, probablemente no tuvo la vida que habría querido tener. También por eso me interesaba contar su historia: para dar voz a personas que durante mucho tiempo no pudieron expresar libremente lo que sentían, especialmente cuando se trataba de cuestiones relacionadas con la salud mental.

Hoy se habla mucho más de salud mental que hace unas décadas...

Sí, afortunadamente hemos avanzado mucho. En la época de nuestros abuelos estos temas estaban completamente estigmatizados. Si alguien sufría depresión o cualquier otro problema emocional, simplemente se ocultaba o se trataba desde el silencio. Poco a poco hemos conseguido romper ese tabú.

¿Por qué decidiste interpretar tú mismo a tu abuela?

Porque la obra habla de la soledad de las personas mayores, pero también de la soledad del nieto. Pensamos que la mejor manera de transmitir esa sensación era que hubiera una sola persona en escena. Además, el espectáculo explora las herencias familiares, las similitudes entre generaciones y las mochilas emocionales que cargamos. Tenía sentido que una misma persona encarnara ambas experiencias.

Hablas de la soledad del nieto. ¿En qué sentido?

El nieto siente la ausencia de una figura fundamental en su vida. A lo largo de la obra se establece un diálogo entre ambos personajes, como si sus caminos se cruzaran constantemente. Es una historia sobre el vínculo que existe entre ellos y sobre todo lo que permanece incluso cuando alguien ya no está.

El actor Selu Nieto rinde homenaje a su abuela en el teatro.

La relación entre abuelos y nietos suele ser muy especial.

En mi caso lo fue muchísimo. Mi abuela, además, fue quien me apuntó a mi primera clase de teatro. Por eso tiene algo de círculo perfecto que hoy esté representando una obra inspirada en ella. Curiosamente, no quería que me dedicara a esta profesión porque sabía lo difícil e inestable que podía ser, pero siempre apoyó mis decisiones.

Después de varios años representándola, ¿qué es lo más emocionante que te ha pasado con el público?

Lo más bonito es comprobar cómo deja de ser la historia de mi abuela para convertirse en la historia de muchas personas, de muchas abuelas. La gente se acerca después de las funciones para hablarme de sus abuelas, de sus padres, de sus propios problemas de salud mental o de soledad. También me emociona mucho la reacción de las personas mayores. Muchas veces me dicen: “Gracias por contar algo que casi nunca aparece en el teatro”. Cuando una obra consigue generar ese reconocimiento, creo que está haciendo algo importante.

Interpretas a una mujer de edad avanzada siendo un actor joven. ¿Fue complicado?

Me lo tomé como un juego. Siempre me han dicho que tengo algo de viejo por dentro, así que pensé que era el momento de dejar salir a esa vieja que llevo conmigo. Más allá de eso, me ayudó mucho rodearme de elementos reales de mi abuela.

¿Qué elementos conservas de ella en la función?

Muchísimos. Hay una fotografía que le hice cuando tenía 16 años y una grabación de audio real de aquel mismo día. También utilizo objetos auténticos: su vestido, su delantal, parte de sus pertenencias. Todo eso está presente en escena. Los guardé durante años porque intuía que algún día me servirían para algo relacionado con el teatro. Al final han acabado formando parte de la obra.

¿Hay algo de ritual en esa utilización de objetos personales?

Sí, de alguna manera sí. No sé si llamarlo ritual, pero sí existe la voluntad de acercarla lo máximo posible al escenario. Entre los objetos, las fotografías, el audio y la presencia del público se crea una comunión muy especial.

¿Eres una persona sensible a ese tipo de energías o intuiciones?

Sí, bastante. Creo que todos percibimos determinadas cosas cuando entramos en un espacio o cuando estamos con otras personas. Hay lugares que te transmiten tranquilidad y otros donde notas cierta incomodidad sin saber muy bien por qué. Soy sensible a ese tipo de sensaciones.

¿Cómo reaccionó tu familia cuando vio la obra?

Fue muy emocionante. Mi madre -la hija de mi abuela-, me hacía observaciones muy concretas sobre cómo hablaba o cómo se expresaba realmente. Gracias a ella he ido ajustando pequeños detalles con el paso del tiempo. Además, como cualquier espectáculo vivo, la obra también ha evolucionado gracias a la respuesta del público y a los cambios personales que uno experimenta con los años.

Tu padre fue el saxofonista de Extremoduro. ¿Qué influencia tuvo en tu vida?

Muchísima. Mi padre era una persona muy sensible y el mundo de la música siempre estuvo presente en casa. Tengo recuerdos muy bonitos de aquella época y también de mi relación con Robe. Mi primera guitarra eléctrica y mi primer amplificador me los regalaron entre los dos. Y también dejó una pintada en mi habitación que decía: "Dale alas y volará". Eso siempre lo he tenido en mente. Robe y Extremoduro formaban parte de mi vida cotidiana. Los veía, iba a sus conciertos y compartí muchos momentos con ellos. Son recuerdos muy importantes para mí.

¿Conservas recuerdos especiales de aquella etapa?

Muchísimos. Tengo saxofones de mi padre, camisetas, escritos, fotografías y otros objetos muy importantes para mí. Son recuerdos que forman parte de mi historia personal y familiar.

¿Te planteas dedicar a tu padre y a Robe algún proyecto artístico?

Sí. De hecho estamos trabajando en ello junto a Nico Frasquet y Álex O' Dogherty. Estamos desarrollando una comedia negra inspirada en la relación entre un hijo, su padre y su mejor amigo. También estoy involucrado en un proyecto musical que lleva tiempo gestándose y que esperamos poder presentar pronto.