El fenómeno indio de 'La Tomatina': 7.000 kilómetros para vivir en Buñol lo que vieron en Bollywood
El efecto Bollywood de 'La Tomatina': turistas indios viajan 7.000 kilómetros para vivir la batalla de tomates
'La Tomatina' se ha degustado gracias a Al Bacio, una heladería artesanal de Buñol. "Muy buena acogida"
Siempre hablamos de todas las nacionalidades que cada año visitan Buñol (Valencia) por su famosísima Tomatina, pero hay una que destaca por encima de todas las demás.
La fiesta apareció en una película de Bollywood y todo el mundo en la India quiere venir a España a lanzar tomates.
El éxito en India
Tomate con acento indio. 'Solo se vive una vez', titularon en español. Bollywood estrenó la película en 2011 y fue asomarse y querer bajar. "Lo vi en India y quería vivir esta experiencia", dice una mujer. Y como ella, todos estos indios en Buñol. "Es increíble", repiten tras viajar 7.000 kilómetros, como un hombre que se muestra asombrado por este municipio de la provincia de Valencia.
Si en la gran pantalla engancha, vivirlo en persona, mucho más. Hacer como los protagonistas. A tomatazo limpio. Lanzándose, nadando y bailando sobre un río rojo, meditando entre tomates. 150.000 kilos y los que haga falta.
"Todos los ojos del mundo estarán en Buñol", señala Sergio Galarza, vicealcalde del municipio. La película disparó el turismo indio a nuestro país y así sigue. Hay viajeros de Tailandia, Países Bajos, Brasil o Pakistán.
La mayor batalla de tomates del mundo
'La Tomatina' de Buñol es la mayor batalla de tomates del mundo y se celebra cada último miércoles de agosto en esta localidad de la provincia de Valencia. Este año, unas 22.000 personas de múltiples nacionalidades han vuelto a llenar sus calles para arrojarse tomates maduros durante una hora.
La batalla ha comenzado oficialmente a las 12:00 del mediodía de este miércoles y ha terminado a las 13:00 horas, con hasta 150.000 kilos de tomates repartidos en varios camiones.
Algunos de sus puntos más emblemáticos son la calle del Cid, la calle San Luis y la Plaza del Pueblo. Una tradición que, edición tras edición, sigue poniendo a Buñol en el mapa internacional.