Julie Andrews (Mary Poppins) gana otro Emmy a los 90 tras anunciar su retirada: "Ya superé todo eso"

Julie Andrews se llevó por segundo año consecutivo el Emmy a Mejor Interpretación de Voz, repitiendo personaje y sin siquiera conocer al resto del reparto
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El domingo 6 de septiembre de 2026, en el Peacock Theater de Los Ángeles, Julie Andrews se llevó por segundo año consecutivo el Emmy a Mejor Interpretación de Voz de Personaje por su papel como Lady Whistledown, la misteriosa narradora de la serie de Netflix Bridgerton. La actriz británica, que cumplirá 91 años el próximo 1 de octubre, no asistió a la ceremonia y delegó la recogida del premio en el actor de doblaje Eric Bauza.
Esta victoria llegó pocas semanas después de un anuncio que había recorrido la prensa internacional durante el mes de agosto, cuando la propia Julie Andrews confirmó que no volverá a actuar frente a las cámaras. La contradicción está servida, con una actriz que se retira formalmente de la interpretación y a la que la industria sigue premiando por trabajos actuales, pero sirve de resumen del punto exacto en el que se encuentra la carrera de la ganadora del Oscar por Mary Poppins en 1965 y protagonista de Sonrisas y lágrimas.
El premio y los rivales
El galardón reconoce su interpretación vocal en el episodio "The Waltz" de la última temporada de Bridgerton, la serie creada por Chris Van Dusen y producida por Shonda Rhimes, que ha convertido a la Regencia británica en un fenómeno global. Andrews compitió en la categoría con Pamela Adlon (King of the Hill), Hank Azaria (The Simpsons), Trey Parker (South Park), Matt Vogel (The Muppet Show) y Steven Yeun (Invincible).
Este triunfo llega tras el Emmy que ya obtuvo en 2025 por el episodio "Into the Light", el capítulo final de la tercera temporada, y sitúa en dos las victorias consecutivas en la misma categoría con el mismo personaje. En total, Andrews acumula 13 nominaciones a los Emmy a lo largo de su carrera, con tres victorias anteriores: la primera en 1958 por Cinderella —un especial televisivo con música de Rodgers y Hammerstein—, otra en 1973 por The Julie Andrews Hour y una tercera en 2005 como productora ejecutiva de la miniserie documental Broadway: The American Musical. Contando las dos victorias por Bridgerton, el total asciende a cinco Emmys.
La aportación de Andrews a Bridgerton tiene además una peculiaridad reconocible en la mecánica de producción: la actriz nunca ha coincidido en persona con el resto del reparto de la serie. Como ella misma explicó en una intervención en el programa Today de la NBC en 2022, todas las grabaciones de la voz de Lady Whistledown las realiza por separado. Los ve trabajar solo cuando la serie se emite. La actriz irlandesa Nicola Coughlan, que interpreta a Penelope Featherington, contó que cuando supo que Julie Andrews prestaría su voz al personaje que ella encarnaba, rompió a llorar.

"Ya superé todo eso": una retirada anunciada
La confirmación del retiro llegó a finales del mes de agosto de 2026, durante la promoción del libro infantil Shy, escrito por Andrews junto a su hija Emma Walton Hamilton. En las entrevistas concedidas al hilo del lanzamiento, la actriz explicó que ya no volverá a actuar frente a las cámaras y utilizó una fórmula concreta al afirmar que "Ya superé todo eso", que no admite equívocos. No es un descanso temporal, no es una pausa creativa, ni tampoco la habitual retirada estratégica antes de una nueva película. Es el cierre voluntario de un capítulo de su historia que empezó a andar en el teatro musical británico de los años cincuenta y culminó en Hollywood en los años sesenta y setenta.
El anuncio no supone en cambio la retirada completa de la actividad profesional. Andrews mantiene tres líneas de trabajo simultáneas. La primera es precisamente la voz de Lady Whistledown, a la que seguirá interpretando en las próximas temporadas de Bridgerton. La segunda es la colaboración literaria con su hija Emma, con quien ha firmado más de treinta libros infantiles y juveniles desde principios de los años dos mil. La tercera es la propia autobiografía, que Andrews ha publicado en dos volúmenes y que sigue reeditando en versiones actualizadas.
Hay que tener en cuenta que en el año 1997, Andrews perdió su famosa voz cantante tras una intervención quirúrgica fallida en las cuerdas vocales, una operación destinada originalmente a extirpar nódulos benignos. La lesión resultante dejó secuelas permanentes que le impidieron continuar con su carrera como cantante clásica de musical, precisamente el ámbito que la había convertido en icono cultural durante las décadas previas. Su reinvención posterior como narradora vocal, escritora infantil y voz de personajes animados en producciones de Disney (El diario de la princesa, Shrek, Enredados) permitió mantener una carrera consistente y ampliar el alcance de su público hacia generaciones que la descubren primero por la voz y solo después por las películas de los años sesenta que la hicieron famosa.

