Marta Sánchez inaugura exposición de collages con su hija Paula: "Son mis pequeños 'hijitos de papel”

'Pop Cut’ es una colección de 13 obras en las que conviven la moda, los viajes, los recuerdos y una explosión de color
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A sus 60 años Marta Sánchez ha decidido sacar a la luz una faceta artística que hasta ahora había permanecido en la intimidad de su casa. La cantante ha presentado en Madrid 'Pop Cut', su primera exposición de collages, rodeada de familiares, amigos y, muy especialmente, de su hija Paula Cabanas, que ha querido acompañarla en un estreno tan personal.
La inauguración, celebrada en el espacio Garaje Lola, ha supuesto mucho más que una nueva aventura creativa para la intérprete. Es también la oportunidad de compartir con el público una afición que la acompaña desde niña y que, con el tiempo, ha ido adquiriendo entidad propia. "Comencé a hacer estos collages mientras cuidaba a mi madre por las noches; trasnochaba y me daba la madrugada creando", explicaba durante la presentación.
La muestra reúne 13 obras concebidas a lo largo de aproximadamente dos años y medio, en las que conviven la moda, los viajes, los recuerdos y una explosión de color para dar forma a un universo muy personal.
De las revistas a las paredes de una galería
Mucho antes de que sus collages llegaran a una exposición, aquellas imágenes que la joven Marta recortaba tenían un destino mucho más doméstico. La ex Olé Olé utilizaba fotografías de revistas francesas que comparaba su madre como 'Vogue' y 'Elle' para guardar las ideas que le llamaban la atención: "Las pegaba en los armarios, dentro de las puertas, para las ideas de moda y todo eso. Ahí nació mi afición a formar mundos con papel".
Con el tiempo, aquellos recortes abandonaron los armarios para encontrar su lugar en composiciones más elaboradas. A las imágenes de moda se sumaron postales, estampas de viajes y otros elementos cotidianos que despertaban su curiosidad. Una caja de cerillas, por ejemplo, podía convertirse en parte de una obra si encontraba su sitio dentro de aquella combinación de formas y colores.
Meses de trabajo
Marta nunca abandonó este hobby, pero lo retomó con fuerza hace unos años, cuando su madre enfermó. En cualquier caso, el proceso requiere más tiempo del que podría imaginarse a primera vista. "Algunos collages me han llevado meses porque también tengo que buscar los recortes y luego tengo que cantar y trabajar. Mi prioridad es la gira, luego el disco y después los collages", subrayaba.

"De alguna manera, son mis pequeños “hijitos de papel”. Me acompañan durante semanas, a veces durante meses, mientras van creciendo pieza a pieza hasta que considero que están terminados. Después se van", se sincera en sus redes sociales.
"Es una forma de plasmar un poco mi amor por el color", explicó ante los medios, al describir sus composiciones como una mezcla de ideas y sensaciones. También reconoció que intenta buscar la originalidad y que no había visto otros collages exactamente como los suyos.
Lejos de ser una obligación añadida a su carrera, esta actividad funciona como una vía de escape. La propia Marta reconoció que el collage le ayuda a evadirse y a desconectar, incluso de las redes sociales. Recortar, pegar, probar combinaciones y descubrir el resultado sobre la marcha le ofrece un espacio distinto al de los escenarios, donde lleva tantos años acostumbrada a estar bajo los focos.
A la inauguración acudieron amigos y rostros conocidos, entre ellos Eugenia Martínez de Irujo, Narcís Rebollo, Sonsoles Ónega y Boris Izaguirre. Pero, más allá de los nombres y de la expectación que despierta cualquier nuevo proyecto de una figura popular, la exposición permitió descubrir a una Marta Sánchez que disfruta explorando territorios creativos diferentes y que no parece dispuesta a conformarse con lo ya conseguido.
