La polémica por el cambio de hora: ¿se ahorra energía con el horario de verano o es perjudicial para la salud?

Como cada año, el último domingo de marzo llega el conocido como horario de verano. Este fin de semana dormiremos una hora menos porque la madrugada del sábado al domingo se adelanta la hora.

En la madrugada del sábado al domingo cuando el reloj marque las dos habrá que adelantarlo hasta las tres. Eso significa que dormiremos una hora menos el domingo. Como no podía ser de otra manera, la polémica entre los detractores y los defensores de este cambio ya ha llegado.

Todos aquellos que se muestran a favor de adelantar los relojes sostienen que es beneficioso para la salud y, también, aporta un ahorro en nuestros bolsillos al necesitar menos luz artificial. Sin embargo, sus detractores apuntan a que estos cambios producen alteraciones en el organismo y que el supuesto ahorro económico es casi insignificante.

El horario de verano tiene un efecto "prácticamente insignificante" en el consumo eléctrico, según un estudio

Un estudio de la Universitat de les Illes Balears (UIB) y la Universidad de Stanford ha estimado que el cambio horario, previsto para este domingo --a las 2.00 serán las 3.00 horas--, supone un ahorro energético del uno al cuatro por ciento "en el mejor de los casos", por lo que el horario de verano tiene un efecto "prácticamente insignificante" en el consumo eléctrico.

Según ha informado este miércoles la UIB en un comunicado, el estudio ha sido publicado concretamente por el departamento de Economía Aplicada de la universidad balear y del Programa sobre Energía y Desarrollo Sostenible de la universidad estadounidense.

En él, los investigadores han tenido en cuenta varios modelos que tratan de explicar el consumo diario de energía eléctrica desde 2007 y hasta 2017 en cada uno de los subsistemas eléctricos (Mallorca-Menorca e Ibiza-Formentera) y en el conjunto de las Islas.

De este modo, los resultados muestran cómo el establecimiento del horario de verano no supone en algunos modelos un cambio estadísticamente significativo en el consumo eléctrico y que, en el mejor de los casos, este ahorro estaría entre el uno y el cuatro por ciento.

Además, se refleja "cómo el supuesto ahorro energético sería prácticamente inexistente incluso en los días y semanas posteriores al cambio de hora, tanto en marzo como en octubre".

No existen informes que apunten a este supuesto ahorro energético

Por otro lado, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) ha apuntado a que el potencial de ahorro en iluminación podría alcanzar en torno a 300 millones de euros, el equivalente al 5 por ciento del total. De esa cantidad, 90 millones corresponde al potencial de los hogares españoles, lo que supone un ahorro de 6 euros por hogar y 210 millones restantes se ahorrarían en los edificios del terciario y en la industria.

Sin embargo, fuentes del IDAE han informado que realmente no existen en España informes actualizados que permitan asegurar que el cambio de hora lleve asociados ahorros energéticos.

Por ello, exponen que en ningún caso se ha analizado el impacto en un contexto como este. Si bien, los estudios de cambio horario requieren de un análisis prolongado en el tiempo para evaluar situaciones estacionarias.

Otro modelo de vida con el que no se distingue este supuesto ahorro energético

Hay que recordar que el cambio de hora se aprobó en una época distinta a la actual con hábitos de vida que podrían afectar en mayor medida al consumo energético.

Además, ahora habría que tener en cuenta otra realidad que es el hecho de que las jornadas de trabajo han cambiado y el teletrabajo se ha ido extendiendo, lo que hace que las rutinas de los ciudadanos ya no coincidan tanto como antes en el mismo espacio-tiempo.

Recomendaciones para ahorrar energía

En el contexto actual hay mecanismos más relevantes que el cambio horario a la hora de lograr ahorros energéticos, como son la sustitución de luces y aparatos por alternativas más eficientes, asegurar que la potencia contratada y la tarifa eléctrica contratada es la adecuada e incorporar pautas de ahorro en casa y en la empresa.

El debate sobre el cambio de hora

El debate sobre el cambio horario en la Unión Europea comenzó en 2018 cuando la Comisión Europea realizó una consulta pública en la que más del 80 por ciento de los 4,6 millones de ciudadanos que participaron se mostraron a favor de acabar con los cambios de hora.

En base a este resultado, la Comisión propuso, a iniciativa de Finlandia, finalizar esta práctica y que en marzo de 2019 se produjera el último cambio de hora, pero la falta de consenso entre los estados y las evaluaciones de impacto retrasaron la posible anulación del cambio horario.

Aunque la Comisión Europea aprobó la eliminación del cambio de horario, en marzo de este año la comisión de Transporte y Turismo del Parlamento Europeo apostó por retrasar hasta el año 2021 la eliminación del cambio de hora bianual propuesto por la Comisión Europea para abril de este año, de forma que las capitales tuvieran más tiempo para decidir si el país se queda con el horario de verano o el de invierno. Países como Portugal ya han decidido que continuarán con el cambio de hora estacional.

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