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El toque de humor del cartel a la entrada del pueblo medieval de Santa Pau, en Girona: "Atención. Google Maps se equivoca"

El cartel de aviso que ha hecho una vecina de Santa Pau (Girona)
El cartel de aviso que ha hecho una vecina de Santa Pau (Girona). Cedida
  • El Ayuntamiento de Santa Pau hace 3 años que pide a Google Maps que cambie la ruta para acceder al pueblo

  • Los vehículos más grandes quedan atrapados entre el Camí de la Doma a Cases Noves

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GironaEn el pueblo medieval de Santa Pau (Girona) han decidido tomarse con un toque de humor una reclamación que llevan haciendo a Google Maps desde hace tres años viendo como quedan atrapados vehículos en su núcleo histórico. Por eso, han decidido colocar un cartel con un mensaje bien claro en catalán y en inglés en la carretera de entrada que dice: "Atención: Google Maps se equivoca. Camino exclusivo vecinos". "La situación es surrealista y ya nos lo tomamos a risa" asegura la alcaldesa de Santa Pau, Cristina Capó.

Quien quiera llegar a este pueblo de Girona, de 1.500 habitantes rodeado de volcanes, y busque la ruta en Google Maps, el navegador le indica que la entrada principal a Santa Pau es por el camí de la Doma hasta la calle Cases Noves. A medida que se avanza el camino se va estrechando cada vez más. Los turismos pueden pasar con dificultad mirando a lado y lado. En cambio, las vehículos más grandes se quedan atrapados entre las paredes de piedra en la subida de Cases Noves.

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Una situación que se ha repetido decenas de veces durante más de tres años. Los vecinos han tenido que ayudar a maniobrar a los que se han quedado encallados para poder salir del casco antiguo. Así han visto desde un camión tan atrapado que el conductor no podía salir ni por la puerta hasta furgonetas de repartidores y caravanas encajonadas en la estrecha calle. Una escena más habitual durante los fines de semana cuando Santa Pau recibe a más visitantes que quieren disfrutar de su patrimonio, paisaje volcánico y gastronomía.

Se saltan la señal

La alcaldesa explica el posible origen de la rocambolesca situación: "Suponemos que cuando pasaron por Santa Pau, como el acceso a la parte del casco antiguo solo pueden transitar vecinos y la parte de abajo no estaba bien señalizada de que no se podía pasar, Google Maps indicó que se tenía que pasar por la parte de atrás del pueblo. Se da mucha más vuelta y se acaba pasando por una calle muy estrecha en la que los coches se quedan encallados".

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Cuando lo detectaron colocaron una señal de tráfico para indicar que el paso está prohibido y solo se permite el acceso a vecinos o alojamientos pero los visitantes no la respetan. Siguen las indicaciones del GPS a raja tabla y acceden a Santa Pau por un camino por el que no pueden pasar. Una infracción sin consecuencias porque el pequeño municipio no dispone de policía local.

Vista la situación, el Ayuntamiento de Santa Pau tomó cartas en el asunto y empezó a poner reclamaciones a Google Maps para pedir un cambio de la ruta. Viendo que la empresa no responde a sus reiteradas peticiones, la alcaldesa ha pedido a una vecina que haga un cartel para advertir del peligro a los conductores que decidan adentrarse en el entramado de calles del pueblo medieval.

"Más fácil comprar el castillo"

La ruta en la que se quedan los vehículos atrapados una y otra vez es la que lleva al castillo de Santa Pau. Un monumento del siglo XIII que el Ayuntamiento compró en noviembre gracias a una campaña de micromecenazgo impulsada por vecinos, entidades y empresas que consiguieron recaudar 340.000 euros porque querían que el castillo fuese público.

La alcaldesa de Santa Pau, Cristina Capó, afirma con ironía: "Al final será más fácil comprar un castillo que Google Maps responda una incidencia. Es patético".

Los vecinos de Santa Pau confían que el gigante tecnológico acabe respondiendo a sus reclamaciones para cambiar la ruta de entrada con la ayuda del cartel de advertencia y también con la repercusión mediática.