Dormir con el pelo mojado provoca resfriados: la medicina llega a una conclusión sobre una de las creencias más repetidas
Dormir con el pelo mojado no puede provocar resfriados, ya que estas infecciones están causadas por virus y no por la humedad del cabello
Los avestruces esconden la cabeza bajo tierra cuando tienen miedo: la realidad sobre un mito resuelta por los expertos
MadridHay consejos que se quedan grabados en la mente desde pequeños como si fueran una especie de norma médica. Uno de los más repetidos llega justo después de la ducha, cuando el pelo aún sigue empapado y la cama parece más atractiva que el secador. El no dormir con el pelo mojado por miedo a coger un resfriado ha pasado de madres a hijos y de invierno en invierno como una verdad que nadie cuestiona.
La medicina es clara: dormir con el pelo mojado no va a provocar un resfriado por sí mismo. Los resfriados no aparecen así, no llegan porque el cuero cabelludo esté húmedo, ni porque una persona pase frío durante unos minutos. Los resfriados son infecciones respiratorias causadas por virus. Para enfermas, tiene que haber exposición a un virus capaz de infectar las vías respiratorias.
El pelo mojado no puede causar un resfriado
El resfriado común está causado por virus respiratorios. Entre ellos, los rinovirus son una de las causas más frecuentes, aunque no son los únicos. Estos virus se transmiten por contacto cercano con personas infectadas, por gotitas respiratorias o al tocar superficies contaminadas y después llevarse las manos a la nariz, boca u ojos.
Por eso, una persona puede acostarse con el pelo perfectamente seco y despertarse resfriada si ha estado en contacto con un virus. De la misma forma que se puede dormir con el pelo mojado muchas veces sin enfermar si no ha habido exposición a ningún patógeno.
La confusión viene de lejos porque el frío y la humedad suelen coincidir con la temporada de más infecciones respiratorias. En otoño e invierno se pasa más tiempo en interiores, ventilamos menos, compartimos espacios cerrados y los virus respiratorios circulan con mucha más facilidad. Además, el aire frío y seco puede irritar las mucosas y favorecer ciertas condiciones para la transmisión. Pero eso no hace que el pelo mojado sea la causa de ningún resfriado.
¿Por qué parece que el mito funciona?
El mito continúa porque a veces parece que se cumple. Alguien se acuesta con el pelo mojado, al día siguiente se despierta con congestión o dolor de garganta y la conclusión parece obvia: el culpable es el pelo mojado. Pero el cuerpo no desarrolla un resfriado de forma instantánea por enfriarse la cabeza durante la noche.
Los síntomas de un resfriado suelen aparecer después de un periodo de incubación. Es decir, la persona se tuvo que exponer al virus antes. El pelo mojado queda como culpable porque es una conducta visible y fácil de recordar, pero no es la verdadera causa real.
También influye la sensación física. Dormir con la cabeza húmeda puede hacer que una persona se despierte destemplada, incómoda o con rigidez en la zona del cuello. Esa sensación puede confundirse con el comienzo de un catarro, aunque no haya ninguna infección.
Lo que sí puede pasar con el cuero cabelludo y la fibra capilar
Aunque no cause resfriados, dormir habitualmente con el pelo mojado no es la mejor idea para el cuero cabelludo. La humedad mantenida durante horas, sumada al calor de la almohada y la falta de ventilación puede alterar el microambiente de la piel.
El cuero cabelludo no deja de ser piel, pero con muchos folículos pilosos y glándulas sebáceas. Si permanece húmedo durante demasiado tiempo, puede favorecer una sensación de picor, irritación o mal olor. En personas con tendencia a caspa, dermatitis seborreica, cuero cabelludo sensible o problemas previos, esa humedad puede empeorar las molestias.
Esto no quiere decir que una noche aislada vaya a provocar una infección. La mayoría de persona no va a tener ningún problema grave por dormir alguna vez con el pelo húmedo. El riesgo aparece más bien cuando se convierte en un hábito, sobre todo si el cabello queda empapado, se recoge en un moño o trenza apretada, se cubre con una toalla o se duerme siempre sobre una almohada que retiene humedad.
Además, la otra parte del problema está en la fibra capilar. El pelo mojado es más vulnerable a la rotura que el pelo seco. Cuando el cabello absorbe agua, la fibra se hincha y se vuelve más elástica, pero también más delicada ante la fricción, los tirones y los peinados tensos.
Cuando se duerme, la cabeza se mueve contra la almohada muchas veces. Si el pelo está mojado, esa fricción puede favorecer el encrespamiento, enredos, puntas abiertas y rotura, en especial en cabellos finos, decolorados, rizados, teñidos o previamente dañados.
El riesgo es mayor cuando se duerme con el pelo recogido muy tirante, ya que puede ejercer tensión durante horas y facilitar la rotura mecánica.
¿Qué hay de cierto sobre la humedad y los hongos?
Otra advertencia habitual es que dormir con el pelo mojado puede favorecer hongos. No es que el agua pueda crear hongos de la nada, pero un ambiente húmedo y cálido puede facilitar que ciertos microorganismos proliferen si ya están presentes.
Algunos problemas del cuero cabelludo, como la caspa o la dermatitis seborreica, se relacionan con la actividad de microorganismos que forman parte del ecosistema natural de la piel.