La policía cierra la investigación sobre la muerte de Hulk Hogan: no existen indicios de criminalidad

La policía cierra la investigación sobre la muerte de Hulk Hogan: no existen indicios de criminalidad
La policía cierra la investigación sobre la muerte de Hulk Hogan. archivo
  • Hogan había sido diagnosticado de leucemia linfocítica crónica y sufría insuficiencia renal

  • El caso se considera oficialmente un caso cerrado, sin implicación delictiva

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El Departamento de Policía de Clearwater (Florida) ha dado por cerrada la investigación sobre la muerte de Hulk Hogan, tras concluir que no existen indicios de criminalidad ni de que el fallecimiento se produjera por causas distintas a las naturales.

Según un informe policial que reúne más de 70 documentos y recoge entrevistas con familiares, personal médico y servicios de emergencia, la muerte del exluchador de la WWE se considera oficialmente un caso cerrado, sin implicación delictiva.

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Padecía importantes problemas de salud

La investigación detalla además que Hogan arrastraba importantes problemas de salud que no eran de conocimiento público en su totalidad. En las semanas previas a su fallecimiento, había sido diagnosticado de leucemia linfocítica crónica, sufría insuficiencia renal y se encontraba en recuperación tras varias intervenciones quirúrgicas, entre ellas una operación de la válvula aórtica y una artrodesis cervical.

Las autoridades forenses del condado de Pinellas ya habían determinado previamente que la causa final de la muerte fue un infarto agudo de miocardio, un ataque cardíaco derivado de su delicado estado de salud. En concreto, el informe apuntaba a antecedentes de fibrilación auricular y a la citada leucemia como factores que contribuyeron al desenlace.

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Hogan, cuyo nombre real era Terrence Gene Bollea, falleció a los 71 años en su domicilio de Clearwater, donde los servicios de emergencia no pudieron revertir la situación pese a la intervención inmediata.

Figura clave en la historia de la lucha libre profesional, fue uno de los rostros más reconocibles del fenómeno global de la WWE durante los años 80 y 90, consolidando un legado que trascendió el cuadrilátero y lo convirtió en un icono de la cultura popular.