Carlos Alcaraz sorprende al entrenar con un ojo tapado y tiene sus razones

Tiene motivos científicos para hacerlo y mucho que ver con cómo funciona nuestro cerebro y cómo mejorar su capacidad de percepción del espacio.
Iris Tió conquista la medalla de oro en la final del solo técnico del Campeonato de Europa 2026 de París
El tenista Carlos Alcaraz ha sorprendido con un nuevo método para entrenar. Con un ojo casi tapado, no deja de devolver bolas a toda velocidad. Tiene motivos científicos para hacerlo y mucho que ver con cómo funciona nuestro cerebro y cómo mejorar su capacidad de percepción del espacio. La preparación apunta a desarrollar habilidades como la percepción de profundidad, la visión periférica, el seguimiento de objetos en movimiento y la sensibilidad al contraste, aspectos determinantes para anticipar jugadas y reaccionar con mayor velocidad, informan S. Artuñedo y L.Mínguez.
El parche funciona como un cono, una especie de parche que deja ciego el ojo dominante, dejamos de ver en 3D y perdemos. "La velocidad de la bola, el giro de a bola, el efecto de la bola. Pierdes información, pero qué pasa, nuestro cerebro va a buscar más información por otro lado", explica Emilia Roca, entrenadora personal.
Como señala Alexandre Gironell. jefe del servicio de Neurología del Hospital Sant Pau. "Si tu potencias una actividad, la entrenas, más neuronas se dedican a esta actividad y el circuito funciona como más fluido".
El cerebro activa más neuronas, más información para una respuesta más rápida y precisa, en tenis algo fundamental cuando la pelota alcanza los más de 200 kilómetros hora y no basta con tener buena vista.
No es una excentricidad del tenista, es un entrenamiento pionero. Jugadores de la NBA, porteros de fútbol utilizan técnicas similares para potenciar los reflejos, la visión periférica y el tiempo de reacción.
Con o sin parche, a Carlos Alcaraz es la recuperación de su muñeca la que, por el momento, le mantiene alejado de la competición.
