El emotivo gesto de Álex Baena a Jesús de Miguel a su llegada para el partido contra el Bayern
El campeón del mundo ha lucido una camiseta del Atlético de Madrid con el apellido del tinerfeño
El dolor de Rayco García, accionista del Tenerife, tras la muerte de Jesús de Miguel: "Son cosas muy difíciles de aceptar"
El jugador del Atlético de Madrid, Álex Baena, ha protagonizado un emotivo gesto al futbolista del CD Tenerife, Jesús de Miguel, fallecido este martes tras el brutal choque sufrido con el portero del Andorra. El almeriense ha llegado a las instalaciones del estadio Metropolitano luciendo una camiseta del Atlético con el apellido del jugador chicharrero.
El campeón del mundo ha representado a todos sus compañeros después de que el propio equipo rojiblanco rindiera homenaje durante la mañana de este lunes a través de sus redes sociales para expresar sus condolencias tras la trágica muerte de De Miguel.
Además, se ha guardado un minuto de silencio antes del inicio del partido entre el Atlético de Madrid y el Bayern de Múnich en memoria del futbolista. La afición del CD Tenerife se ha concentrado este martes en la puerta 9 del estadio Heliodoro Rodríguez López, convocada por la Federación de Peñas, para despedir al futbolista fallecido esta mañana en el Hospital de La Candelaria.
Luto y dolor en la familia blanquiazul
Desde que se conoció la muerte de De Miguel, esta parte del estadio se ha convertido en un altar donde los tinerfeñistas le rinden homenaje con camisas del club, ramos de flores, cartas o dedicatorias de cariño, una muestra de respeto y amor colectivo que ha concitado a tinerfeñistas de todas las generaciones.
El respetuoso silencio de la convocatoria era roto en ocasiones por cánticos de ánimo al jugador, aplausos y la entonación, a modo de coro improvisado, del himno del centenario del equipo, una concentración a la que han asistido el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, y varios concejales.
"Siempre serás un chicharrero", "un aplauso que nos subió a segunda división", "siempre estarás en nuestros corazones", "no más violencia en el fútbol" o "siempre te llevaremos en el corazón", gritaban algunos aficionados, que confesaban que estaban "muy mal" y que salieron del estadio el lunes "llorando" y "sin poder dormir" por la noche.