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Por qué deberías hacer testamento aunque no tengas un gran patrimonio, según la OCU

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Por qué deberías hacer testamento. Getty Images
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Hablar de hacer testamento suele verse como un trámite exclusivo para grandes fortunas, mansiones o complejas herencias familiares. Pero mucha gente ignora que hacer testamento es una herramienta útil para prácticamente cualquier persona, incluso si su patrimonio es modesto. Lejos de ser un trámite reservado para millonarios o personas de avanzada edad, el testamento puede simplificar procesos legales, evitar conflictos y asegurar que la voluntad personal se cumpla.

Preguntas y respuestas sobre la necesidad de hacer testamento
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"La gente cree erróneamente que si no tiene casas o terrenos no debe hacer testamento, pero lo ideal sería que todos lo hicieran", explica la abogada Laura Lobo en el pódcast del Instituto Europeo de Asesoría Fiscal (INEAF). "Yo entiendo que a lo mejor por pereza, desconocimiento, simplemente porque también tiene un coste o incluso porque está relacionado con la muerte mucha gente no tiene testamento", añade la jurista sobre el error que más cometen muchas familias. En ese sentido, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) describe varios motivos para redactar un testamento.

Un reparto justo

Una de las principales razones para hacer testamento es que el testamento permite decidir quién recibirá cada uno de tus bienes, por pequeños que parezcan. Sin este documento el reparto automático que fija la ley puede no coincidir con lo que una persona desea para su familia. Por ejemplo, si alguien fallece sin dejar instrucciones y tiene cónyuge pero no hijos, la herencia puede acabar en manos de los ascendientes vivos, como padres o abuelos, o en las de las personas menos pensadas, como un pariente lejano.

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Evitar trámites complejos

Facilita y abarata los trámites tras el fallecimiento. Cuando alguien muere sin testamento, se inicia un procedimiento llamado sucesión intestada o “declaración de herederos”, mediante el cual se determina quiénes tienen derecho a la herencia según la ley. Este proceso suele ser más largo y costoso que una sucesión con testamento. En cambio, cuando existe testamento, el reparto de los bienes está ya definido y los herederos pueden gestionar la herencia de forma más rápida y con menos gestiones administrativas.

Asignar determinados bienes

Muchas personas creen que el testamento solo tiene sentido si se poseen propiedades importantes, como viviendas o terrenos. Sin embargo, cualquier patrimonio puede formar parte de una herencia: cuentas bancarias, vehículos, joyas familiares, objetos personales, la colección de vinilos o incluso recuerdos familiares. El testamento permite decidir quién recibirá cada uno de esos bienes, por pequeños que parezcan. Esto puede evitar discusiones entre familiares y garantizar que determinados objetos con valor sentimental lleguen a la persona adecuada.

Que un hijo reciba más que los otros

Dejar más a un hijo que a otro es algo posible dentro de los límites que marca la ley. Sin testamento, heredarán todo a partes iguales. Pero con él se puede diseñar un reparto desigual, que beneficie más a tus hijos más necesitados o favoritos. También es posible desheredar a un hijo que se ha portado muy mal contigo. La razón debe ser cierta y estar entre las que la ley valida: negarte el sustento cuando estabas necesitado, maltrato físico o injurias graves.

Asegurar la posición de tu pareja

Si está casado y tienes parientes en línea recta por abajo o por arriba, legalmente tu cónyuge solo recibirá el usufructo sobre una parte de tu herencia, pero si haces testamento puedes dejarle bienes en propiedad o un usufructo más generoso. En muchas legislaciones, si no hay matrimonio ni testamento, la pareja de hecho puede quedar totalmente desprotegida. Sin un documento legal que lo avale, los bienes podrían pasar directamente a padres o hermanos, dejando a tu compañero de vida en una situación vulnerable.

Tomar decisiones personales importantes

Además de repartir bienes, el testamento puede incluir decisiones relevantes que no siempre se tienen en cuenta. Por ejemplo:

  • Designar un tutor para hijos menores de edad.
  • Nombrar un albacea, encargado de velar por el cumplimiento del testamento.
  • Perdonar deudas a alguien cercano o establecer legados concretos.

Asumir obligaciones

El contenido de una herencia no se limita a recibir los bienes, sino también las deudas, detalle que suele pasar desapercibido para muchas familias. Entre esas obligaciones pueden aparecer deudas tributarias, pagos pendientes o responsabilidades civiles que aún no se han cerrado. Por esa razón, aceptar una herencia puede implicar asumir cargas económicas si la situación no estaba clara desde el principio.

Un trámite sencillo y accesible

En España, hacer testamento ante notario es un procedimiento relativamente sencillo y económico. Suele costar entre 40 y 80 euros. No es obligatorio, pero suele recomendarse porque garantiza seguridad jurídica y puede modificarse tantas veces como se desee si cambian las circunstancias personales (si compras un coche, si tienes un hijo o si simplemente cambias de opinión). Incluso con pocos bienes, dejarlo por escrito puede marcar una gran diferencia para quienes se quedan.