Herencias

Herencias sin polémicas: cómo proteger tu patrimonio y evitar conflictos familiares

El testamento debería reflejar la situación particular de cada familia
El testamento debería reflejar la situación particular de cada familia. Freepik
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Desde el Grupo Pérez-Pozo, un grupo de profesionales de las ramas del derecho, la economía, la psicología y la gestión, especializado en hacer crecer el patrimonio de familias y empresa, se han dado una serie de cinco consejos que podrían ayudar a proteger tu patrimonio. Como bien dicen, “no hacerlo a tiempo suele salir caro, tanto económica como emocionalmente”.

Cinco pasos para proteger tu patrimonio cuando ya no estés

El primero de sus consejos es diseñar un testamento que esté adaptado a la realidad familiar. Las necesidades de cada familia no son las mismas y, por tanto, habría que hacer un documento sucesorio que cubra tus necesidades e incluso, a poder ser, se puede llegar a consensuar en vida con los que serán los futuros herederos cómo se van a repartir los bienes de la herencia. Si es necesario o te sientes más tranquilo haciéndolo, también se pueden incluir ciertas condiciones como restricción de edad o condición de uso de parte o la totalidad del patrimonio.

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En segundo lugar, para ayudar a reducir la carga fiscal, los expertos recomiendan las donaciones en vida. Al ir transfiriendo parte del patrimonio mientras todavía se vive, se puede garantizar las dudas sobre los condicionantes de conservación del patrimonio de los que hablábamos en el punto anterior, o aplicando esas condiciones específicas en la donación antes de necesitar hacerlo posteriormente en la herencia. Esta estrategia “ayuda a que la sucesión se realice de forma ordenada y sin sorpresas”.

Para tratar de evitar las posibles renuncias de los herederos, se puede incluir en el testamento la cláusula de aceptación de herencia “a beneficio de inventario”. Este concepto actúa como una protección especial para el futuro heredero por la que no tiene que responder con su propio patrimonio a las cargas derivadas de una herencia. Por tanto, esto evitaría tener que renunciar a la herencia por miedo a asumir deudas y el impacto financiero que esto podría tener en los herederos.

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En el cuarto punto han marcado lo delicado que pueden ser las particiones de empresas familiares. Para evitar que se liquiden y solamente se reparta el dinero conseguido, si quien va a legar una empresa familiar pretende que se asegure cierta continuidad, debería planificar a conciencia la donación de acciones o participaciones de la misma.

Por último, los expertos de Pérez-Pozo no descartan los pactos sucesorios y derechos legitimarios, con estrategias como “la atomización de la herencia, la conmutación del usufructo o la entrega anticipada de derechos legitimarios ayudan a distribuir los bienes de manera clara y transparente, evitando posibles disputas entre los herederos”.

La herencia, principal motivo de disputas familiares

Hay un dicho que dice que “familia es lo que queda después de una herencia”, haciendo referencia a que el reparto sucesorio suelen deteriorar las relaciones familiares, por lo que, si se sobreviven a estos momentos en los que puede salir a florecer el egoísmo por encima de la unidad de la sangre, ahí estaría el verdadero vínculo familiar a prueba de todo.

Como sucede con la parte más cuantitativa, la parte emocional sobre cómo gestionar la fase de la repartición de la herencia después de la partida de un ser querido también se puede planificar y trabajar más todavía cuando llegue el momento de las posibles tensiones.

Hay que tener en cuenta que, como en la mayoría de los conflictos, la falta de comunicación puede ser la principal razón que lo provoca. Puede haber familiares que estuvieran menos implicados emocionalmente con el fallecido y puedan adoptar una actitud más fría ante el reparto entre herederos que se viene, pero otros tendrán que gestionar esta fase en medio del duelo, lo cual puede hacer aflorar una mezcla de sentimientos que no hagan tener la misma frialdad que otros familiares.

Además, estas fases de repartos de herencia pueden hacer surgir ciertos sentimientos de injusticia en los que salen a la luz ciertos trapos sucios si se considera que se ha beneficiado o favorecido a quien no estuvo tan dispuesto en vida cuando el fallecido lo necesitó, etc. Para no necesitar recurrir a expertos en herencias conflictivas, abogado o mediador que se asegure de que todos los miembros de la familia entiendan su lugar y derechos en la herencia, se debería aplicar una comunicación abierta y comprensiva antes de morir.

De esta forma, al expresar con el resto de implicados cuáles son tus motivos para el reparto que hayas decidido aplicar, todos se podrán anticipar a lo que sucederá en el futuro y ya sabrán qué esperar. La comunicación de esta decisión también tiene que ser multidireccional, por lo que deberías escuchar a tus futuros herederos y así saber de primera mano según sus testimonios si estás haciendo un reparto que sientan todos como equilibrado o justo.