Bancos

Tu nota de crédito importa (y mucho): cómo saber tu "scoring" y 3 trucos sencillos para mejorarlo

Imagen de archivo de un cliente de una entidad bancaria
Un cliente en una entidad bancaria. Getty Images
Compartir

En el mundo financiero actual, tu scoring bancario puede determinar si accedes a un préstamo, a una hipoteca o, incluso, a las condiciones que te ofrecen. Se trata de una puntuación, o aproximación de riesgo, que las entidades utilizan para valorar tu capacidad de pago. 

El scoring bancario es una herramienta que usan los bancos para decidir si es adecuado conceder o no un préstamo, en virtud de distintos parámetros, como la capacidad de solvencia del solicitante o su nivel de endeudamiento. Se materializa en una puntuación o número que que refleja la solvencia crediticia de una persona y cuyos factores de cálculo incluyen el historial de pagos, la utilización del crédito, la duración del historial, y más. 

PUEDE INTERESARTE

Aunque en España no exista un sistema público estandarizado que cuantifique tu puntuación como si existe en EE. UU., donde los scores varían entre 300 y 850, sí funciona una evaluación interna llamada scoring (o similar) en cada entidad, además del registro público de riesgos del Banco de España, la Central de Información de Riesgos (CIR). Este es un servicio público que gestiona una base de datos en la que constan, prácticamente, todos los préstamos, créditos, avales y riesgos en general que las entidades financieras tienen con sus clientes. 

Cómo saber tu “scoring”

Dado que la cifra puede variar entre entidades y no suele hacerse pública, lo clave es entender los elementos que lo influyen:

  • Tu historial de pagos: siempre al día, sin impagos. 
  • Tu nivel de endeudamiento: cuanto menor sea la parte de ingresos dedicada a deudas, mejor. 
  • Consultas y modificaciones recientes: múltiples solicitudes abiertas o variaciones importantes pueden reducir el score. 
  • Antigüedad y diversificación del crédito: demostrar experiencia y responsabilidad en distintos tipos de productos financieros. 
PUEDE INTERESARTE

En resumen, aunque no obtengas un número exacto, tu entidad ya tiene un “color” para tu perfil: bueno, regular o de riesgo. Y ese “color” influirá en el interés que te apliquen o en si te conceden financiación.

Tres trucos sencillos para mejorarlo

  1. Paga siempre a tiempo: La puntualidad es el factor más decisivo. Como indican los expertos, ser puntual con los pagos tanto de otros préstamos como de tus facturas y suministros es clave para elevar tu puntuación. Un solo retraso puede dañar la percepción que la entidad tiene de ti.
  2. Mantén el endeudamiento bajo control: Evita que la suma de tus cuotas supere un tercio de tus ingresos y procura no “gastar” tus tarjetas de crédito. Se recomienda que no uses todo el crédito disponible, y que lo ideal es mantener el uso de la tarjeta por debajo del 30% de su límite asignado. 
  3. Espacia tus solicitudes de financiación y revisa tu informe: Solicitar múltiples créditos en poco tiempo o dejar que errores figuren en tu historial puede jugar en contra. Frecuentar “consultas” y no corregir datos erróneos es un riesgo: según AARP, el 44% de los consumidores que revisaron sus informes encontraron al menos un error. 

¿Y por qué importa tener buen scoring?

Tener un buen perfil crediticio se traduce en menores barreras al solicitar préstamos, más opciones de financiación y mejores condiciones. Se considera que un buen score crediticio avala la capacidad del usuario para cumplir con sus obligaciones financieras y mejora las condiciones en las que puede acceder al financiamiento.

En contraste, un mal perfil podría implicar tasas más altas, plazos más largos o incluso la denegación de la ayuda financiera. Si el score es bajo la persona es una prestataria de alto riesgo para la entidad financiera.