El Ministerio de Consumo limitará los gramos de azúcar en las máquinas de café y 'vending' en más centros públicos
El Ministerio de Consumo está ultimando un real decreto para limitar la oferta de azúcar en cafeterías y máquinas de 'vending'
Las máquinas de café deberán dispensar por defecto "cero gramos" de azúcar en cada bebida
El Gobierno está ultimando un real decreto para limitar la oferta de azúcar en cafeterías y máquinas de 'vending' en centros públicos, dando un paso más al Real Decreto de Alimentación Saludable de Hospitales y Residencias, que limitaba la presencia de ultraprocesados y de los productos menos saludables en las máquinas expendedoras de hospitales y residencias. Ahora, este límite también llegará a bibliotecas, museos, o centros deportivos.
Según recoge El Español, el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, se aplicarán medidas similares a las que ya se deben aplicar en colegios y hospitales: el 80 por ciento de la oferta deberá consistir en productos saludables como agua, leche, fruta, frutos secos no fritos y bajos en sal, zumos, panes y sándwiches integrales y yogures sin azúcares, entre otros.
Las máquinas de café, sin azúcar por defecto
Respecto a las máquinas de bebidas calientes como el café o derivados, la normativa establecerá que las bebidas calientes ofertadas en máquinas de venta automática deberán dispensar el producto sin azúcar por defecto, pudiendo el usuario añadir una cantidad máxima opcional de 5 gramos.
Además, se limitarán los productos ultraprocesados o poco saludables, es decir, aquellos alimentos de formulación industrial compleja, con ingredientes transformados, aditivos y alto contenido en grasas saturadas, azúcares o sal, como algunos snacks, bollería industrial, bebidas azucaradas o galletas industriales, no puedan colocarse en las filas centrales y principalmente visibles dentro de las máquinas expendedoras.
"Alimentarse es una dimensión de nuestra vida social y cultural"
"Alimentarse no es ni puede ser un mero trámite, es una dimensión de nuestra vida social y cultural. Por eso, desde las instituciones públicas tenemos que desarrollar medidas para que el derecho a comer bien no sea un privilegio", subrayaba el pasado diciembre el ministro de Derechos Sociales.
Bustinduy anunciaba también que "la próxima batalla" será la restricción de la publicidad de "alimentos malsanos" dirigida a los niños, porque los menores ven al menos 11 anuncios diarios en televisión sobre alimentos no saludables.