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Cómo priorizar el pago de deudas: tarjeta, préstamo personal, coche o hipoteca

Cómo reunificar deudas: gastos y funcionamiento
Cómo priorizar las deudas. Pixabay
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Estar endeudado y tener varias obligaciones de pago, como pueden ser tarjetas de crédito, préstamos personales, créditos del coche o hipoteca, puede resultar abrumador. No todas las deudas son iguales y pagar primero la que menos conviene podría costarte más dinero o incluso ponerte en riesgo de perder bienes importantes. Por eso es importante saber priorizar tus pagos con criterios claros y eficaces.

Paga siempre lo mínimo en todas las deudas

Antes de elegir qué deuda saldar primero, asegúrate de hacer al menos el pago mínimo en cada cuenta. Esto evita multas, cargos por mora y deterioro de tu historial crediticio. No cubrir los mínimos puede agravar tus problemas financieros rápidamente. 

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Enumera tus deudas con datos clave

Una vez eliminado ese riesgo, lo siguiente sería hacer una lista completa de tus deudas, incluyendo en dicha lista detalles específicos como:

  • El tipo de deuda (tarjeta, préstamo personal, coche, hipoteca)
  • La tasa de interés de cada una
  • El saldo pendiente
  • El pago mensual requerido

Esta visión global te permite comparar y decidir con datos objetivos. 

Prioriza según los intereses: método de avalancha

Una de las estrategias más recomendadas por expertos financieros es el método de avalancha: atacar primero la deuda con mayor interés. La lógica es simple: cuanto más alto sea el interés, más dinero pierdes por mantenerla. Por ejemplo, las tarjetas de crédito suelen tener tasas muy elevadas, lo que las convierte en candidatas prioritarias para pagar cuanto antes si quieres ahorrar en intereses. 

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Este enfoque reduce el coste total de la deuda y permite liberar capacidad de pago más rápido a medida que se eliminan obligaciones costosas.

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Alternativa emocional: método de bola de nieve

Si el objetivo es ganar impulso y motivación, otra estrategia conocida como bola de nieve, que propone pagar primero la deuda más pequeña, independientemente de la tasa.

La idea es que eliminar una deuda, aunque pequeña, genera una sensación de logro y te anima a continuar con las siguientes. Muchos asesores consideran que este método funciona especialmente bien si necesitas mantener la disciplina. 

Entiende el riesgo de cada deuda

No todas las deudas tienen las mismas consecuencias si no las pagas:

  • Tarjetas de crédito y préstamos personales suelen ser deudas no garantizadas. El mayor riesgo aquí es el impacto en tu historial crediticio y el aumento de intereses a pagar. 
  • Un préstamo para coche está respaldado por el propio vehículo. Si fallas en los pagos, el prestamista puede recuperar el coche por incumplimiento. 
  • La hipoteca es una deuda garantizada por tu vivienda. El incumplimiento puede llevar a un proceso de ejecución o pérdida de la casa. 

Por eso, aunque las hipotecas suelen tener intereses más bajos que las tarjetas, es fundamental no retrasar pagos hipotecarios ni de préstamos con garantía, ya que las consecuencias pueden ser severas, hasta el punto de que incluso pueden desembocar en la pérdida del activo

Clasificación de prioridades más clara

Una forma útil de pensar es dividir tus deudas en:

  1. Deudas de riesgo inmediato: como la hipoteca si estás en mora o el préstamo de coche con riesgo de recuperación del vehículo.
  2. Deudas caras: como las tarjetas de crédito con altos intereses y los préstamos personales con tasas elevadas.
  3. Deudas más “baratas”: es el caso de las hipotecas con tasas razonables y los préstamos con intereses bajos y plazos largos.

Pagando primero las deudas de riesgo inmediato y luego las de mayor interés, reduces el riesgo y el costo total acumulado.

Valora la consolidación o refinanciación

Si tienes varias deudas con tasas altas, considera consolidarlas o refinanciarlas para simplificar pagos y, potencialmente, reducir la tasa de interés global. La consolidación puede implicar un préstamo que agrupe todas las obligaciones en uno solo con mejores condiciones. 

Refinanciar una hipoteca también puede liberar flujo de efectivo si las tasas han bajado desde que tomaste el préstamo original.

Ajusta según tus objetivos financieros

Elegir una estrategia no significa que sea definitiva. Si tu objetivo es mejorar tu historial crediticio, puede ser útil concentrarte en lo que más impacta tu puntuación. En ese sentido, el pago de tarjetas de crédito con saldo alto puede mejorar tu índice de utilización de crédito, un factor importante en la puntuación crediticia. 

Priorizar el pago de deudas no es solo cuestión de ordenar números: implica evaluar tasas de interés, riesgos de pérdida de activos y tu capacidad de pago mensual. Pagar primero las deudas con intereses más altos suele ahorrar dinero en el largo plazo, mientras que eliminar pequeñas obligaciones puede ofrecer motivación psicológica. Considera opciones de consolidación o refinanciación si te ayudan a simplificar y abaratar tus pagos. El objetivo final es diseñar un plan sostenible que te permita recuperar tu tranquilidad financiera lo antes posible.