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Cómo puedo saber si mi tarjeta es revolving

Tarjetas revolving. Telecinco.es
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Las tarjetas revolving, ampliamente criticadas por su opacidad y su coste financiero, permiten aplazar los pagos en cómodas cuotas... que no siempre resultan tan cómodas para todas las partes. Por eso, si no las identificas a tiempo, puedes acabar pagando unos intereses desorbitados por tus compras más cotidianas. Pero, ¿cómo saber si tu tarjeta es una de ellas?

Si pagas cada mes y la deuda no baja… alerta

La primera señal de alarma es que el saldo pendiente apenas disminuya pese a pagar religiosamente cada mes. Según distintos expertos, una tarjeta es probablemente revolving cuando los pagos mensuales son bajos y gran parte de esta cantidad se destina solo a cubrir intereses.

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Esto ocurre porque este tipo de tarjetas permite fijar una cuota mensual mínima, a menudo de 30 o 50 euros, independientemente del gasto total acumulado. Así, la deuda se prolonga y los intereses se acumulan en un sistema que renueva automáticamente el crédito disponible sin haber pagado aún la deuda pendiente de meses anteriores.

¿Qué dice el contrato? Busca las palabras clave

No todas las tarjetas indican de forma explícita que son revolving, pero hay formas de detectarlo. Según los expertos, se puede ver al revisar el contrato o las condiciones generales del producto y buscar expresiones como “Crédito revolving”, “Amortización revolving”, “Pago mínimo mensual”, “Pago aplazado” o “cuota fija”.

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Es importante ser conscientes de esto porque muchos usuarios no son conscientes del tipo de tarjeta que tienen contratada hasta que observan que su deuda no se reduce”.

Una pista aún más clara es el tipo de interés que estás pagando. El Banco de España señala que estas tarjetas suelen tener TAE muy elevadas, superiores al 20% en muchos casos. Si detectas una TAE por encima del 18%, es muy probable que estés ante un crédito revolving, con todas sus implicaciones.

En estos casos se puede comprobar en los extractos mensuales, que pueden aportar pistas de lo más reveladoras. Así, si ves que los intereses consumen buena parte de la cuota, es señal inequívoca de que se trata de una tarjeta revolving.

No es solo un término financiero: puedes reclamar

Detectar una tarjeta revolving no es solo un ejercicio informativo. Cientos de sentencias han declarado abusivas sus condiciones, sobre todo si los intereses superan el 20% TAE. En esos casos, los tribunales han condenado a las entidades a devolver los intereses cobrados en exceso. Por eso, además de revisar tu contrato y tus recibos, muchos expertos recomiendan consultar con un abogado especializado si sospechas que tu tarjeta es revolving.

En última instancia, si no lo ves claro, la solución más directa es preguntar a tu banco o emisor. Tienes derecho a que te informen si tu tarjeta es de tipo revolving, qué tipo de interés aplica y cómo se amortiza tu deuda. No aceptes respuestas vagas. Y guarda todos los documentos: contrato original, extractos, comunicaciones con las entidades… Porque una tarjeta revolving puede parecer una aliada del consumo, pero si no la controlas, acaba aliada con tus deudas.