El diésel se dispara un 30 % desde el inicio de la guerra contra Irán y supera los 2,20 euros el litro
Los expertos creen que los precios altos se mantendrán altos aunque el conflicto termine pronto y piden moderación en las medidas anticrisis
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La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ya se nota en los surtidores en España. El diésel ha rebasado en muchas de ellas los dos euros por litro y amenaza con seguir subiendo. Los consumidores protestan ante este encarecimiento, pero el sector asegura que no están repercutiendo todos los incrementos.
El mapa de estaciones de servicio en España muestra grandes diferencias de precios entre regiones. Así es posible encontrar muchos surtidores con el diésel por encima de los dos euros, es el caso de Badolatosa, en Sevilla, a 2,28 euros el litro, mientras que en otros puntos, como la provincia de Murcia, podemos suministrarnos por la mitad, a 1,19 euros el litro
El diésel ya ha subido un 30 %
Lo cierto es que cada vez es más normal ver estos precios teniendo en cuenta que el diésel ya ha subido más de un 30 % desde el inicio del conflicto y un 19 % el precio de la gasolina. Para que se hagan una idea, llenar el depósito nos cuesta casi 10 euros más que hace tan sólo una semana.
Y es lo que notan los consumidores, que cada vez que acuden a una gasolinera, desde que empezó la guerra, el gasoil ha subido de media unos 45 céntimos. De momento es impredecible hasta dónde pueden llegar los precios, pero sí sabemos que se mantendrán altos un tiempo porque se han destruido infraestructuras energéticas que tardarán en recuperarse.
Juan Carlos Martínez Lázaro, profesor de Economía de la IE University, de Madrid, no tiene muchas esperanzas sobre una pronta moderación: “No esperemos una desescalada de los precios muy abrupta, sino que aunque acabe el conflicto, cuando acabe, veremos que todavía durante un tiempo los precios no se mantienen elevados”.
En las estaciones de servicio aseguran que no están trasladando toda la subida porque, confirman, de hacerlo los precios estarían muy por encima de los dos euros
Pero el encarecimiento de los combustibles es un hecho que empieza a lastrar la economía, sobre todo por su traslado a los costes de transporte y logística. José García Montalvo, catedrático de Economía de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, es partidario de ser prudente a la hora de adoptar medidas contra la crisis, “Lo que no se debería hacer esta vez es una política tan generalizada de subvenciones o de reducción de impuestos, porque tiene un coste muy elevado”.