Subvenciones para cambiar ventanas y ahorrar luz, la ayuda ‘oculta’ que se pide por comunidades
Se puede recuperar entre el 20% y el 40% de lo invertido a través de subvenciones directas o deducciones fiscales
Existen ayudas que financian parte de la reforma del baño o la cocina: cada vez más ciudadanos las solicitan
Hay una actuación de reforma que tiene una de las mejores relaciones coste-beneficio del catálogo de rehabilitación energética. Hablamos del cambio de unas ventanas antiguas por otras con rotura de puente térmico y doble acristalamiento. Y sin embargo, la mayoría de los hogares que llevan a cabo esta obra desconoce que pueden recuperar entre el 20% y el 40% de lo invertido a través de subvenciones directas o deducciones fiscales en el IRPF. Este sistema está financiado con fondos europeos Next Generation EU, y se gestiona comunidad autónoma a comunidad autónoma, lo que explica tanto su potencia como su invisibilidad.
El marco estatal vigente
La base normativa es el Real Decreto 853/2021, que articula el Plan de Rehabilitación y Regeneración Urbana con una financiación de 3.420 millones de euros provenientes íntegramente de los fondos Next Generation EU. Dentro de ese plan, el Programa 4, de mejora de la eficiencia energética en viviendas, es el que cubre de forma explícita la sustitución de ventanas.
Este programa financiará actuaciones que consigan una reducción de al menos el 7% de la demanda energética de calefacción y refrigeración, rebajar el consumo de energía primaria no renovable un 30%, o la sustitución de elementos constructivos de la fachada, la envolvente térmica, como sería el cambio de ventanas. El importe de la subvención será del 40% del coste de la actuación con un límite de 3.000 euros por vivienda. El coste mínimo de cada actuación ha de ser igual o superior a 1.000 euros por vivienda.
Es decir, por una factura de 6.000 euros en ventanas puede suponer hasta 2.400 euros de subvención directa. Eso es lo que ofrece el programa estatal. Pero la clave del sistema —y del desconocimiento— es que aunque la financiación del programa parte de la administración estatal, tanto la solicitud como la concesión de las ayudas a la rehabilitación energética corren a cargo de las Comunidades Autónomas. Cada una de ellas publica en su Boletín Oficial la Orden por la que se establecen las bases, el plazo y el procedimiento para acceder a dichas ayudas.
Comunidad a comunidad: quién tiene convocatoria abierta y hasta cuándo
El mapa de convocatorias activas varía según el territorio. En la Comunidad Valenciana, el plazo para solicitar la subvención para el cambio de ventanas cuenta con un plazo bastante más extenso: desde el 23 de enero de 2025 hasta el 27 de febrero de 2026. En Cataluña, la subvención para el cambio de ventanas se podía solicitar hasta el 31 de diciembre de 2025. En Galicia, la convocatoria tiene una particularidad: para poder solicitar la ayuda, la obra no debe estar iniciada en el momento de su solicitud.
En Madrid, la gestión corresponde a la Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid y en la comunidad se mantienen activas diversas ayudas que incluyen subvenciones para la sustitución de ventanas por modelos con mayor rendimiento energético, pudiendo cubrir hasta el 40% del coste total, y son compatibles con las deducciones estatales en el IRPF.
Castilla y León tiene ayudas orientadas a mejorar el confort térmico y reducir el consumo en viviendas tanto rurales como urbanas, con actuaciones subvencionables que incluyen la mejora de ventanas y que son compatibles con los programas estatales como el PREE 5000. Este PREE 5000, por su parte, es especialmente relevante para quien viva en zonas rurales: es una línea específica de ayudas para municipios de menos de 5.000 habitantes que ofrece hasta un 80% de financiación para mejoras como el cambio de carpinterías, enfocado en combatir la despoblación rural.
Deducciones en el IRPF vigentes hasta diciembre de 2026
Sobre las subvenciones directas se superpone una segunda capa de ahorro: las deducciones en el IRPF. El sistema fue prorrogado mediante el RDL 2/2026, de 3 de febrero, y tiene efecto desde el 1 de enero de 2025, por lo que habrán estado en vigor en 2025 y se prorrogan para 2026.
El Ministerio de Vivienda confirmó tres tramos diferenciados: deducción del 20% por actuaciones que reduzcan un 7% la demanda de calefacción y refrigeración en vivienda habitual, con base máxima de 5.000 euros; deducción del 40% por actuaciones que reduzcan un 30% el consumo de energía primaria no renovable, o mejoren la calificación energética alcanzando las letras 'A' o 'B', con base máxima de 7.500 euros; y deducción del 60% para obras de rehabilitación energética en edificios de uso predominante residencial, prorrogada hasta el 31 de diciembre de 2027.
La compatibilidad entre ambos mecanismos es posible, pero con matices: sí, pero el importe de cualquier subvención pública recibida debe restarse de la base de la deducción. Solo se deduce por la cantidad neta que ha salido del bolsillo del contribuyente.