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El modo Dry del aire acondicionado, un gran desconocido para muchos que permite gastar menos en la factura

Ajustando el aire acondicionado
Ajustando el aire acondicionado. Getty Images
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El modo Dry, o función deshumidificador, es uno de los grandes olvidados del mando a distancia del aire acondicionado. Está representado por una gota de agua y su lógica es simple: en días húmedos, el cuerpo percibe más calor no por la temperatura sino por la humedad ambiental. Reducir esa humedad genera una sensación térmica de frescor sin necesitar enfriar el aire.

Al activar el modo Dry, el compresor trabaja de forma intermitente y a baja potencia, lo que reduce el consumo de luz de manera significativa respecto al modo frío convencional. Para muchos días de verano en España, calurosos pero con humedad alta, este modo puede ser suficiente para estar cómodo, y el ahorro en la factura puede superar el 30% respecto a usar el modo cool a temperatura baja.

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Qué pasa dentro del aparato cuando activas la gota

Se trata de una función cuyo objetivo es eliminar la humedad de la estancia. Es decir, es un modo deshumidificador del aire acondicionado. Es muy útil en días en los que la humedad en tu hogar es muy elevada. Al activar este sistema, la velocidad de ventilación se ralentiza. Aunque la capacidad de climatización es menor, se logra una disminución significativa de la humedad.

En modo frío convencional, el compresor trabaja sin descanso hasta alcanzar la temperatura programada. En modo Dry, el compresor se activa solo de forma periódica para condensar la humedad del aire, para después expulsarla en forma de agua a través del desagüe del aparato. El ventilador trabaja a velocidad baja, el ruido es menor, el consumo eléctrico cae de forma notable y el resultado en términos de confort es, en días húmedos, equivalente al que ofrece el modo frío a temperatura agresiva.

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Cuándo funciona y cuándo no

El modo Dry es ideal para mañanas y noches de verano, cuando la temperatura ronda los 22-26°C pero la humedad relativa supera el 60%. En esas franjas horarias, activar el deshumidificador en lugar del modo frío puede reducir el consumo considerablemente. Conocer esta diferencia es lo que separa a quienes controlan su factura de luz de quienes se sorprenden cada mes al abrirla.

Pero hay una trampa geográfica que es fundamental conocer. Este modo tiene sentido en zonas costeras y húmedas, como el litoral mediterráneo, norte de España, regiones lluviosas o con bochorno estival. En estas zonas, la sensación de calor viene principalmente de la humedad acumulada en el ambiente, y reducirla genera un alivio térmico real sin necesidad de bajar la temperatura del aire.

La historia es muy diferente en zonas del interior peninsular con clima seco. En regiones como Madrid o Sevilla, el calor es seco. Allí, el modo deshumidificador es prácticamente inútil y solo sirve para inflar tu factura de electricidad. En esas zonas el problema es la temperatura, no la humedad, y el modo frío bien ajustado entre 24 y 26°C es la única solución útil.

Sus beneficios para la salud

Más allá del ahorro económico, el modo Dry tiene consecuencias positivas documentadas para la salud. La deshumidificación ayuda a evitar la proliferación de moho, bacterias y malos olores, y mejora el confort respiratorio en personas con alergias o asma.

La humedad excesiva en el hogar no solo genera una sensación de bochorno, sino que puede acarrear problemas para la salud respiratoria, como infecciones, asma, alergias o el agravamiento de síntomas de enfermedades óseas. Al activar la función dry en el aire acondicionado, se evitan estas complicaciones al eliminar la humedad del ambiente.

El riesgo del uso incorrecto

El modo Dry ahorra dinero cuando se usa con criterio. Pero puede convertirse en el mayor enemigo de la factura si se activa de forma ininterrumpida durante días sin evaluar las condiciones reales del ambiente.

En el análisis de consumos domésticos, hay casos que se han vuelto virales: un usuario pasó de pagar 90 euros a más de 300 euros en un solo mes por usar esta función de forma ininterrumpida. ¿Por qué sucede esto? Cuando activas la deshumidificación de forma continua sin que el ambiente lo necesite, el compresor termina forzando el circuito a máxima potencia para condensar agua donde apenas hay humedad. El resultado es el opuesto al buscado.

La regla es sencilla. Usa el modo Dry cuando la temperatura esté entre 22 y 26°C y la humedad sea alta. Usa el modo frío cuando el calor sea seco e intenso y la temperatura interior supere los 30°C. Y en ambos casos, mantén el termostato del modo frío entre 24 y 26°C, nunca por debajo, porque cada grado adicional de refrigeración incrementa el consumo entre un 7% y un 10%, según el IDAE.

El botón de la gota lleva años esperando en tu mando a distancia. El verano de 2026 es un buen momento para descubrirlo.