Las claves de los planes de pensiones para asegurar tu jubilación, según un experto financiero

Pensiones: la promesa rota, el último libro de Manuel Álvarez, es una guía perfecta para saber cómo llegar a la jubilación con ahorros suficientes y no depender exclusivamente de la pensión pública.
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Con un sistema público de pensiones constantemente en entredicho por el posible colapso del sistema cuando llegue la jubilación de la generación del ‘baby boom’, la más numerosa de la historia de este país con más de 13 millones de personas, las fuentes privadas de ahorro cobran una mayor importancia para asegurar la jubilación, en primer lugar, y que esta etapa no solamente sea feliz a nivel emocional, sino que cuente con una tranquilidad financiera a la altura de alguien que se ha pasado la vida trabajando y ahora debe disfrutar sus últimos años de vida.
Objetivo: asegurar una jubilación de calidad
Para conocer más sobre cómo asegurar las pensiones, vamos a tomar como referencia ‘Pensiones: la promesa rota’, el último libro de Manuel Álvarez, un experto financiero que ha escrito el antiguo vocal asesor del Gabinete del exministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá y que tuvo un rol relevante en la última reforma de las pensiones, ocupando actualmente puestos como colaborador honorífico de OCOPEN (Organización de Consultores de Pensiones) y miembro del Observatorio de los Sistemas Europeos de Previsión Social Complementaria.
En esta obra se responde a preguntas como “¿Están las pensiones garantizadas o tienen los días contados? ¿Podrá el modelo actual asegurar una jubilación digna para todos en las próximas décadas? ¿Qué impacto tienen las reformas recientes? ¿Es suficiente con pequeños ajustes o necesitamos un cambio estructural?”, por lo que es un buen marco de referencia para ajustar nuestros objetivos de cara a un ahorro suficiente cuando llegue la jubilación.
Según el experto explica en su obra, este libro es una guía en la que trata de conseguir no solamente jubilarse, sino vivir bien después de hacerlo. Para ello, el primer consejo es que no se dependa únicamente de la futura pensión pública. Teniendo en cuenta el gasto creciente y una población envejecida, su viabilidad futura está siempre en entredicho, pero no solamente por esta temeridad a que el sistema colapse habría que recurrir a ahorro privado. Como dice el dicho, “no pongas todos los huevos en la misma cesta”. Para Álvarez, lo óptimo es tener tres pilares: Seguridad Social, un plan de pensiones de empleo (en la empresa) y uno individual.
También urge a quienes lean su libro (o este artículo en su defecto) a que comiencen a ahorrar cuanto antes para la jubilación. Aunque parezca que todavía falta demasiado para que llegue ese cambio de etapa vital, “cuanto antes empieces, más tiempo tendrá tu dinero para crecer”, lo que se traducirá en un mejor rédito cuando llegue el momento. Incluso pequeñas aportaciones mensuales, si la carga financiera actual no te permite más, pueden acabar siendo diferenciales en el largo plazo.
En cuanto a los productos que el experto recomienda, teniendo en cuenta que la posición sobre el riesgo tiene que ser relativamente conservadora, dependen un poco de la edad que se tenga y lo cercana o lejana que esté la jubilación. Para jóvenes, con más tiempo para amasar y mover esos ahorros, insta a “invertir en acciones a través de fondos de inversión y fondos de pensiones diversificados”, porque son rentables a largo plazo y justo el tiempo es la gran baza que se tiene en esa edad. Además, no descarta -quizás para otros momentos vitales- “cuentas de ahorro, inversiones, una propiedad en alquiler o incluso una actividad parcial tras jubilarte si así lo deseas. Cuantas más fuentes de ingresos, más seguridad”.
También se recomienda tener en cuenta el impacto de la inflación en tus ahorros, porque lo que hoy en día podrías comprar con 100 euros, puede que el día de mañana necesites invertir 150 o 200, haciendo que no se tenga el mismo poder adquisitivo. Por eso Álvarez recomienda “que tus ahorros crezcan al menos al ritmo de los precios” y para ello hay productos como fondos de inversión diversificados o activos ligados al IPC. “Las inversiones en acciones suelen proteger mejor frente a la inflación que la renta fija”.
Ventajas fiscales por ahorrar para la jubilación
El autor recomienda este ahorro adicional a las cotizaciones a la Seguridad Social no solamente para vivir mejor cuando llegue la hora de jubilarse, sino porque puede ser interesante desde el punto de vista impositivo. En nuestro país hay ciertas ventajas fiscales que permiten desgravar o diferir impuestos, tanto en el tramo estatal como en algunas comunidades autónomas, como sucede con los planes de previsión en el País Vasco. De esta forma, se puede conseguir la mezcla perfecta entre un ahorro importante hoy en día con una renta adicional en el futuro.
Hay que recordar que las aportaciones realizadas a los planes de pensiones pueden ser desgravadas, reduciendo la base imponible del IRPF del contribuyente. Eso sí, todo tiene un límite y será el menor de dos datos posibles, o 1.500 euros anuales o el 30 % de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas. La primera cifra ampliarse hasta en 8.500 euros adicionales, en el caso de que esa cantidad adicional sea el resultado de contribuciones empresariales o de aportaciones del trabajador al mismo instrumento de previsión social.

