Por qué desde la adolescencia las mujeres tienen una relación tóxica con sus pechos y cómo cambiarla, según las expertas
Si hay un momento vital en la vida de la mujer es la adolescencia. Entender y cuidar el pecho es una tarea pendiente, mucho más en un momento de gran presión estética
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El pecho es una de las partes del cuerpo de la mujer que genera más inseguridad o falta de autoestima. Como el resto del cuerpo de la mujer, está sujeto a los cánones de belleza desde hace miles de años. Una forma fácil de verlo es a través del arte. Tan solo hace falta pasearse por un museo para apreciar cómo ha cambiado el concepto de belleza femenina a lo largo de la humanidad. En la 'Maja desnuda' de Goya, que se pintó en 1800, por ejemplo, podemos ver a una mujer que tiene curvas y pechos grandes. Nada que ver con el tipo de belleza que se aplaudía en los años 2000. Seguro que recuerdas aquellos cuerpos esqueléticos y las tallas XXS en las pasarelas y tiendas.
La presión estética se puede ver también en los quirófanos. Según la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, la cirugía estética está en auge, y el 85% de las intervenciones las realizan a mujeres. En la última década, el crecimiento ha sido del 215%. ¿Y cuáles son las operaciones más demandadas? Entre ellas, las cirugías de mama, el aumento de pechos; la rinoplastia, la operación de nariz; la blefaroplastia, quitarse las bolsas de los párpados; y la liposucción, quitar la grasa abdominal son algunas de las más frecuentes. Las redes sociales y la presión que ejercen sobre las adolescentes es muy preocupante.
Pero, ¿por qué nos relacionamos de esta forma tan tóxica con nuestros pechos? Así contesta, Ana Asensio, psicóloga y Dra. en Neurociencia, además de fundadora del Centro de Psicología Vidas en Positivo de Madrid. "El pecho, más allá de ser una parte física, tiene un enorme valor simbólico, sexo afectivo y emocional. Representa feminidad, sexualidad, maternidad y también vulnerabilidad. Desde la pubertad, el cuerpo femenino ha sido observado, comparado y juzgado mucho más que el masculino, y eso deja una huella en nuestra autoestima". Tal y como explica a la web de 'Informativos Telecinco', en consulta ve a muchas mujeres que no se sienten cómodas ni seguras en su cuerpo, sino evaluadas a través de él.
El problema es cómo nos afecta la mirada externa, y es en la adolescencia, cuando quizá el peso de los demás en nosotras es más grande. "El pecho, por su carga social y afectiva, se convierte en uno de los lugares donde más se refleja esa tensión entre cómo me siento y cómo quiero que me vean".
"Podemos enseñarles que el cuerpo es una casa y no un escaparate, y que cuidar esa casa pasa por quererla, aceptarla, escucharla y agradecerle todo lo que nos permite vivir"
Qué podemos hacer para ayudar a las adolescentes a cambiar la mirada tóxica hacia sus cuerpos
Llegados a este punto, hay mucho por hacer como sociedad. Pero si tenemos adolescentes a nuestro alrededor, una de las recomendaciones de la psicóloga es enseñarles a habitar su propio cuerpo y no a juzgarlo. "No basta con hablar de cambios hormonales, también es necesario ayudarles a conectar con lo que sienten al mirarse, a entender que su cuerpo no tiene que parecerse a ninguno, y que cada pecho es distinto, natural y perfecto en su forma de ser. Podemos enseñarles que el cuerpo es una casa y no un escaparate, y que cuidar esa casa pasa por quererla, aceptarla, escucharla y agradecerle todo lo que nos permite vivir. Si crecen con esta mirada de gratitud, de honrar su cuerpo por darles vida y de tener mucho a lo que agradecer, no buscarán tanto “gustar”, sino gustarse y respetarse a sí mismas. Este será el principio de un bonito y saludable romance que podrá permanecer toda la vida".
Con este objetivo, se ha escrito el libro 'Tus pechos molan' (Editorial Montena, 2025). Alba Padró, logopeda, consultora internacional y una de las mayores referentes en lactancia en nuestro país y Cristina Torrón, ilustradora y autora de 'Mammasutra', 'Ni permiso ni perdón' y '¿Quieres nadar conmigo?', y autora del proyecto de educación sexual Menstruita, están detrás de esta obra que nos invita a reflexionar y entender nuestra relación con nuestros pechos. "Todos los seres humanos tenemos pecho: chicas, chicos, bebés y adultos. Y todos son diferentes. No hay dos pechos iguales, y esto es importante que lo sepas. De la misma manera que todos tenemos una nariz y unos ojos de diferente forma y color, los pechos también varían. Incluso pueden ser desiguales entre ellos". subrayan.
Por lo tanto, cuanta más información tengan y tengamos todas las mujeres acerca de nuestros pechos, mejor vamos a comprender el porqué de muchas cosas: dolor en determinados momentos del ciclo menstrual, crecimiento, forma, evolución, por ejemplo, en momentos como el embarazo y la lactancia, relación con nuestra sexualidad, etc.
Y, por supuesto, para ser capaces de responder a los comentarios ajenos sobre nuestro cuerpo, soportar la presión estética y la comparación. De hecho, una señal de que nuestra relación con nuestros pecho no es sana es cuando nuestro estado de ánimo depende del espejo. "Por ejemplo, si se sienten tristes, ansiosas o evitativas por su imagen corporal, si dejan de hacer cosas por vergüenza, o si se obsesionan con corregir defectos continuamente. Ahí ya no hablamos de estética, sino de sufrimiento psicológico", explica la psicóloga y Dra. en Neurociencia, Ana Asensio.
Sobre cómo hacer frente a los determinados comentarios que pueden lanzar compañeros de clase u otras personas sobre el físico, ésta aconseja poner límites y responder con frases que devuelvan la responsabilidad al otro, como “no necesito opiniones sobre mi cuerpo, gracias”. También trabajar la autoafirmación y repetirse internamente “mi cuerpo también soy yo y está bien así”, y rodearse de personas que no nos miren desde el juicio sino desde el respeto. "Educar en esto es clave, y que aprendan a no medir su valor en centímetros ni en opiniones ajenas, sino en cómo se sienten al habitar su cuerpo".
Las operaciones estéticas
En España, como decíamos, se realizan alrededor de 200 mil operaciones anuales. Alrededor de 500 al día. La operación de pecho es la primera más demandada, y suele ser el aumento de pecho. Aunque también existen otras cirugías como la mastopexia, el levantamiento de pecho, y la reducción mamaria. Antes de realizarlas, sobre todo en caso de adolescentes, se recomienda conocer qué hay detrás y todo lo que puede conllevar esta operación a largo plazo. "Sabemos de muchas mujeres que actualmente tienen problemas con las intervenciones y si les dijo que no pasaría nada por hacerlas: infecciones, Síndrome de ASIA, dificultades en la lactancia, cambio de prótesis por rotura con los riesgos para su salud que representa, etc", advierte Alba Padró, autora de 'Tus pechos molan'.
Si la petición llega a los padres, la psicóloga Ana Asensio recomienda tomar una decisión desde un momento de paz y bienestar emocional porque si una persona se opera para agradar, competir o tapar una inseguridad profunda, probablemente el vacío siga ahí después. "Antes de cualquier cirugía estética y, sobre todo en chicas jóvenes, que aún están en formación de sus identidades y su propio cerebro, recomiendo un acompañamiento psicológico para explorar qué hay detrás del deseo de cambio. En algunos casos puede ser una elección consciente y madura, y en otros, una forma de intentar curar algo emocional con una solución externa. El cuerpo se puede modificar, pero la relación con el cuerpo y con uno mismo, hay que sanarla desde dentro".