El trastorno del desarrollo de lenguaje afecta a miles de niños, aunque todavía es muy desconocido: cómo detectarlo y ayudar
El TDL puede afectar socialmente a algunos niños que se suelen aislar, participan menos en las clases o tienen dificultades para relacionarse
¿TDAH o solo un niño distraído? Claves para entender las señales
El Trastorno del Desarrollo del Lenguaje (TDL) es un trastorno neurodesarrollado que afecta la adquisición y comprensión del lenguaje. Este trastorno que afecta a miles de menores sigue siendo muy poco conocido, aunque tiene un gran impacto en la vida escolar y social.
En el colegio puede afectar a la lectura, la comprensión, la expresión escrita y en el aprendizaje en general. En una entrevista con 'Informativos Telecinco', Rosa Coba Sánchez, psicóloga general sanitaria, neuropsicóloga clínica y creadora del programa 'CREZCO' del Hospital Universitario HLA Moncloa, ha explicado que estas semanas en las que los colegios celebran el final del curso resultan fundamentales para detectar qué alumnos pueden padecer estos problemas. Y es que una detección temprana puede mejorar el pronóstico del paciente de forma considerable.
Qué es el TDL y cómo detectarlo para evitar el riesgo de fracaso académico
El lenguaje es la base de casi todo el aprendizaje académico. Por eso, un TDL puede afectar socialmente a algunos niños que se suelen aislar, participan menos en las clases o tienen dificultades para relacionarse "porque les cuesta expresarse o comprender situaciones sociales complejas", indica la experta en su charla con 'Informativos Telcinco'.
Con el final y el cierre del curso escolar, miles de familias que han detectado problemas de aprendizaje en los menores durante el año académico se enfrentan a una misma duda: ¿las dificultades académicas de sus hijos son 'normales' o pueden estar relacionadas con el TDL?.
Por eso, desde el Hospital Universitario HLA Moncloa se recomienda a las familias, centros educativos y a los profesores un seguimiento hacia todos los alumnos para detectar con rapidez qué estudiantes pueden tener un trastorno como el TDL.
Una detección temprana es fundamental para poner en marcha herramientas y pautas para que el menor pueda llevar al día sus estudios y sus clases. Como indica la experta del Hospital Universitario HLA Moncloa, cuanto antes detectar este tipo de trastorno, "mejor": "Entre los cinco y los siete años existe una ventana especialmente importante porque el cerebro infantil tiene una enorme plasticidad. Detectar dificultades antes de 2º de Primaria mejora muchísimo el pronóstico y permite intervenir cuando las funciones cognitivas y el aprendizaje aún son más moldeables".
Por eso, la intervención temprana puede reducir significativamente el riesgo de fracaso lector y académico.
Síntomas del TDL
Como indica Rosa Coba Sánchez, psicóloga general sanitaria, neuropsicóloga clínica y creadora del programa 'CREZCO' del Hospital Universitario HLA Moncloa, a 'Informativos Telecinco', algunas señales tempranas para la detección del TDL son:
- Retraso en la aparición del lenguaje.
- Dificultad para construir frases.
- Problemas para encontrar palabras.
- Escasa comprensión verbal.
- Dificultad para seguir instrucciones.
- Conversaciones poco elaboradas para su edad.
Adolescentes y adultos sin diagnosticar
Hay que destacar que el TDL no es un trastorno que afecte solo a niños. Rosa Coba Sánchez, creadora del programa 'CREZCO' del Hospital Universitario HLA Moncloa, indica en su charla con 'Informativos Telecinco' que hay muchos adolescentes e, incluso, adultos que llegan a consulta después de años pensando que eran “despistados”, “vagos” o “malos estudiantes” y descubren que, en realidad, padecen un TDL no detectado.
"A menudo sienten alivio al poner nombre a lo que les ocurría. Entender el perfil neuropsicológico ayuda a dejar de culpabilizarse y a encontrar estrategias adecuadas", explica la psicóloga.
¿Qué ocurre cuando un niño pasa años sin diagnóstico?
Por eso, los expertos recalcan la importancia de la detección temprana y advierten que los niños pueden desarrollar dificultades a lo largo de su vida si no se le realiza un diagnóstico a tiempo.
No detectar a tiempo no solo afecta al rendimiento académico, sino que también termina afectando al bienestar emocional y a la identidad del niño. Algunas de estas dificultades o problemas que es frecuente encontrar en aquellos pacientes que han recibido un diagnóstico tardío son:
- Baja autoestima.
- Ansiedad.
- Desmotivación.
- Conductas disruptivas.
- Rechazo escolar.
- Sensación constante de fracaso.
- En ocasiones somatizaciones (nauseas, dolor abdominal, cefaleas) sobre todo en épocas de mayor estrés académico.
Además, los especialistas indican que hay muchos adolescentes y adultos que han recibido un diagnóstico después de años pensando que eran “despistados”, “vagos” o “malos estudiantes”, cuando en realidad había un TDAH, una dislexia o un TDL no detectado.
"A menudo sienten alivio al poner nombre a lo que les ocurría. Entender el perfil neuropsicológico ayuda a dejar de culpabilizarse y a encontrar estrategias adecuadas", indica la especialista.
Los talentos que pueden desarrollar estos niños con estos tipos de trastorno
A pesar de estas dificultades para el aprendizaje de algunas áreas del conocimiento, muchos de estos niños desarrollan fortalezas extraordinarias como la creatividad, el pensamiento visual, la capacidad para resolver problemas, la intuición, la originalidad, el hiperfoco en temas de interés y la sensibilidad y empatía.
Rosa Coba Sánchez, psicóloga general sanitaria, neuropsicóloga clínica y creadora del programa 'CREZCO' del Hospital Universitario HLA Moncloa, explica en su entrevista con 'Informativos Telecinco' que la clave está en detectar sus dificultades, pero también en "identificar y potenciar sus talentos".
Además, la experta recalca que un buen abordaje no solo busca corregir dificultades, "sino ayudar a cada niño a desarrollar su máximo potencial".
"Crecer con confianza, autoestima y bienestar", clave para el desarrollo del niño
Por eso, la psicóloga del Hospital Universitario HLA Moncloa ha querido mandar un mensaje tranquilizador a todas aquellas familias que han recibido la noticia y no saben cómo gestionarla: "Detectar una dificultad no es poner una etiqueta: es abrir una puerta de ayuda y comprensión".
Hay que recalcar que con intervención adecuada, apoyo emocional y una enseñanza adaptada, estos niños pueden desarrollarse plenamente, disfrutar aprendiendo y tener una trayectoria académica y personal muy positiva.
"Cuanto antes entendamos cómo aprende un niño, antes podremos ayudarle a crecer con confianza, autoestima y bienestar. Detectar a tiempo transforma vidas", termina destacando la experta.