La señal que no deben ignorar los padres cuando un niño siente que puede tener dislexia u otro problema: "Pierde la confianza"

La dislexia, el TDAH o el TDL son trastornos del aprendizaje de origen neurobiológico que afectan a la lectura, la escritura y a la ortografía. Una experta explica cómo detectarlos
Una experta explica cómo identificar la dislexia en niños: “El riesgo es que el menor empiece a pensar que no es capaz”
Con el final y el cierre del curso escolar, miles de familias que han detectado problemas de aprendizaje en los menores durante el año académico se enfrentan a una misma duda: ¿las dificultades académicas de sus hijos son 'normales' o pueden estar relacionadas con trastornos como la dislexia, el TDAH o el TDL?.
El final de curso supone un “balance” en las familias que en las que, en muchas ocasiones, se valora un progreso insuficiente, inadecuado o irregular entre los menores. Detectar estos problemas de una forma temprana resulta fundamental para el desarrollo y el aprendizaje de los estudiantes. Por eso, desde el Hospital Universitario HLA Moncloa se recomienda a las familias, centros educativos y a los profesores un seguimiento hacia todos los alumnos para detectar con rapidez qué estudiantes pueden tener un trastorno como la dislexia, el TDAH o el TDL.
Señales hacen saltar las alarmas en casa o en el colegio
En una entrevista con la web de 'Informativos Telecinco', Rosa Coba Sánchez, psicóloga general sanitaria, neuropsicóloga clínica y creadora del programa 'CREZCO' del mencionado hospital, ha explicado que estas semanas en las que los colegios celebran el final del curso resultan fundamentales para detectar qué alumnos pueden padecer estos problemas. Y es que una detección temprana puede mejorar el pronóstico del paciente de forma considerable.

Las valoraciones de los profesores resultan fundamentales y conocer qué alumnos han tenido un comportamiento irregular a lo largo del curso puede llevar a la conclusión de que es necesario realizar una evaluación neuropsicológica en el menor para descartar cualquier trastorno como la dislexia, el TDAH o el TDL.
Los primeros síntomas para detectar alguno de estos tres trastornos son fundamentales. Como explica a 'Informativos Telecinco' Rosa Coba Sánchez, creadora del programa 'CREZCO' del Hospital Universitario HLA Moncloa, las señales más frecuentes que pueden indicar que un niño padece alguno de estos trastornos son:
- Dificultades persistentes con la lectura o la escritura.
- Lentitud excesiva en tareas escolares.
- Problemas para mantener la atención.
- Olvidos constantes y desorganización.
- Frustración o rechazo hacia el colegio.
- Baja autoestima académica.
- Comentarios como “es inteligente pero no rinde”.
- Cambios emocionales: ansiedad, irritabilidad o evitación de tareas.
¿Qué es la dislexia?
Hay que distinguir bien entre la dislexia, el TDAH y el TDL. Todos ellos son trastornos neurodesarrollados, pero cada uno se manifiesta a través de diferentes síntomas y tiene que ser tratado de forma singular. La dislexia es un trastorno del aprendizaje de origen neurobiológico que afecta la lectura, la escritura y a la ortografía.

Este trastorno puede provocar dificultades en los alumnos para procesar y decodificar los sonidos del lenguaje, lo que hace que la lectura les acabe siendo lenta y mucho menos fluida. Como explica Rosa Coba Sánchez a este medio, la dislexia no tiene que ver con la inteligencia: "Es una dificultad específica del aprendizaje de la lectura".
Los síntomas más habituales son:
- Lectura lenta o con muchos errores.
- Confusión de letras o sílabas.
- Dificultad para automatizar la lectura.
- Problemas de ortografía persistentes.
- Fatiga al leer.
- Baja comprensión lectora.
La señal que nunca deben ignorar los padres
Como indica la experta, lo primero es escuchar las señales sin caer en el “ya madurará”. Si hay una dificultad persistente que genera sufrimiento, frustración o diferencias claras respecto a otros niños de su edad, conviene consultar a un especialista.

La señal que nunca debería ignorarse es cuando un niño empieza a sentirse “tonto”, explica Rosa Coba Sánchez, la impulsora del programa 'CREZCO'. Si esa señal se ignora y se normaliza, hace que el menor "evite aprender o pierde la confianza en sí mismo".
Por eso, es importante no demorar la evaluación neuropsicológica a fin de entender qué está pasando y tomar las medidas necesarias.
¿Qué ocurre cuando un niño pasa años sin diagnóstico?
Atender a este tipo de señales puede ayudar a lograr un diagnóstico y una intervención tempranas, lo que mejorará el pronóstico del paciente. Los expertos recalcan la importancia de la detección temprana y advierten que los niños pueden desarrollar dificultades a lo largo de su vida si no se le realiza un diagnóstico a tiempo.
No detectar a tiempo no solo afecta al rendimiento académico, sino que también termina afectando al bienestar emocional y a la identidad del niño. Algunas de estas dificultades o problemas que es frecuente encontrar en aquellos pacientes que han recibido un diagnóstico tardío son:
- Baja autoestima.
- Ansiedad.
- Desmotivación.
- Conductas disruptivas.
- Rechazo escolar.
- Sensación constante de fracaso.
- En ocasiones somatizaciones (náuseas, dolor abdominal, cefaleas) sobre todo en épocas de mayor estrés académico.
Además, los especialistas indican que hay muchos adolescentes y adultos que han recibido un diagnóstico después de años pensando que eran “despistados”, “vagos” o “malos estudiantes”, cuando en realidad había un TDAH, una dislexia o un TDL no detectado.
"A menudo sienten alivio al poner nombre a lo que les ocurría. Entender el perfil neuropsicológico ayuda a dejar de culpabilizarse y a encontrar estrategias adecuadas", indica la especialista.
Los talentos que pueden desarrollar estos niños con estos tipos de trastorno
A pesar de estas dificultades para el aprendizaje de algunas áreas del conocimiento, muchos de estos niños desarrollan fortalezas extraordinarias como la creatividad, el pensamiento visual, la capacidad para resolver problemas, la intuición, la originalidad, el hiperfoco en temas de interés y la sensibilidad y empatía.
Rosa Coba Sánchez, psicóloga general sanitaria, neuropsicóloga clínica y creadora del programa 'CREZCO' del Hospital Universitario HLA Moncloa, explica en su entrevista con 'Informativos Telecinco' que la clave está en detectar sus dificultades, pero también en "identificar y potenciar sus talentos".

Además, la experta recalca que un buen abordaje no solo busca corregir dificultades, "sino ayudar a cada niño a desarrollar su máximo potencial".
El esperanzador mensaje para las familias
Por eso, la psicóloga del Hospital Universitario HLA Moncloa ha querido mandar un mensaje tranquilizador a todas aquellas familias que han recibido la noticia y no saben cómo gestionarla: "Detectar una dificultad no es poner una etiqueta: es abrir una puerta de ayuda y comprensión".
Hay que recalcar que con intervención adecuada, apoyo emocional y una enseñanza adaptada, estos niños pueden desarrollarse plenamente, disfrutar aprendiendo y tener una trayectoria académica y personal muy positiva.
"Cuanto antes entendamos cómo aprende un niño, antes podremos ayudarle a crecer con confianza, autoestima y bienestar. Detectar a tiempo transforma vidas", termina destacando la experta.