Los expertos piden retrasar el primer móvil hasta los 14 años y firmar un contrato con los hijos
Los niños reciben su primer móvil a los 12 años, pero los expertos recomiendan esperar a los 14 y establecer límites con un contrato
El impacto de las pantallas y la IA en los malos resultados de PISA en España
El informe PISA 2025 deja un dato preocupante sobre la educación en España. Los alumnos de 15 años obtienen los peores resultados de la historia en matemáticas, lectura y ciencias. Un retroceso que los expertos relacionan, entre otros factores, con el impacto de las pantallas y la Inteligencia Artificial y que coincide con un cambio generacional inédito. Los llamados nativos digitales podrían ser los primeros en registrar un descenso de sus capacidades cognitivas respecto a sus padres.
Todo esto preocupa especialmente a la comunidad educativa y a las familias, que llevan años debatiendo cómo retrasar la edad de acceso al teléfono móvil. El asunto despierta dudas: ¿cómo retrasar la edad del teléfono móvil?
Lo más importante es que haya consenso entre las familias para que los amigos no se comparen entre ellos y, cuando llegue el momento de darles el primer smartphone, que haya unas reglas claras, incluso un contrato.
Los especialistas consideran que los niños españoles acceden a su primer móvil demasiado pronto
El debate lleva años circulando entre los padres, pero no parece que surta efecto. Los niños españoles acceden al primer móvil a los 12 años. Demasiado pronto, según los expertos, que lo retrasarían como pronto a los 14.
"Nosotros no tenemos que decidir solo a qué edad damos ese primer móvil, sino si nosotros vamos a poder acompañarles cuando demos la tecnología y la pongamos en sus manos", explica Laura Cuesta, experta en educación digital. Acompañarles en temas como la ciberseguridad o la privacidad es fundamental. Hay que ponerles límites y predicar con el ejemplo.
"En vez de estar tú mirando el móvil tumbado al sol, hay que irse con la bici con ellos", explica una madre. La Fundación ANAR propone firmar un contrato entre padres e hijos cuando se entrega ese primer móvil.
Lo cierto es que los adolescentes pasan de media cuatro horas al día con el teléfono entre sus manos. Todo, entre el ocio y las redes sociales. "Yo creo que necesitan aburrirse para que la mente pueda trabajar", señala otra mujer. La recomendación: como pronto a los 14 y siempre con seguimiento.