Los últimos pueblos con nombres franquistas que aún quedan en España

En toda España apenas quedan pueblos con nombres franquistas, unos dedicados al "caudillo" y otros a generales golpistas o simplemente rebautizados durante la dictadura
Desde que se aprobó la Ley de la Memoria Histórica, los pueblos viven entre la indiferencia y las disputas
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En toda España apenas quedan pueblos con nombres franquistas, unos dedicados al "caudillo" y otros a generales golpistas o simplemente rebautizados durante la dictadura, pero su modificación en virtud de las leyes de memoria se enfrenta con la postura recalcitrante de algunos alcaldes y no pocos vecinos. Algo que quiere cambiar la nueva Ley de Memoria Democrática que Feijóo quiere derogar.
Según el recuento hecho por las delegaciones de EFE en España, todavía hay dos "del Caudillo": Alberche del Caudillo (una pedanía de la provincia de Toledo, de unos 1.700 habitantes) y Llanos del Caudillo (Ciudad Real, 700); y dos "Villafranco": las pedanías Villafranco del Guadiana (Badajoz, 1.500) y Villafranco del Guadalhorce (Málaga, 700).
Con apellidos de generales y líderes falangistas hay tres: Alcocero de Mola (Burgos, 33 habitantes), Quintanilla de Onésimo (Valladolid, 1.031) y San Leonardo de Yagüe (Soria, 2.042); y el resto son localidades renombradas por el régimen de Franco: Numancia de la Sagra (Toledo, 5.170 habitantes), Cabacés (Tarragona, 312), Rialp (Lleida, 658), Capmany (Girona, 618) y Lladó (Girona, 845).
Villafranco del Guadiana, la única población extremeña de esta lista -después de que Guadiana del Caudillo borrara su dictatorial apelativo en marzo de 2020- es un buen ejemplo de la dificultad a la que se enfrenta el cumplimiento en este aspecto la Ley de Memoria Democrática.
En esta pedanía del término municipal de Badajoz, su alcalde, Daniel Sánchez (PP), considera que el nombre debe mantenerse porque una mayoría de los vecinos no quiere cambiarlo -800 de 1.500 firmaron en 2016 por mantener la denominación- y "no es un tema del día a día".
Los vecinos "no se levantan todos los días pensando si somos Villafranco o Villapedro"
Los vecinos "no se levantan todos los días pensando si somos Villafranco o Villapedro", ha afirmado en declaraciones a EFE, mientras el portavoz municipal del PSOE, Ricardo Cabezas, ha remarcado que "las leyes están para cumplirlas".
Algo parecido ocurre en el otro Villafranco, el del Guadalhorce, una pedanía de Alhaurín el Grande (Málaga) fundada por el Instituto Nacional de Colonización en 1968, donde la alcaldesa, Antonia Ledesma (PP), ya ha recibido la petición de cambio de nombre y ha explicado a EFE que nunca se ha negado a cumplir la ley, pero que los vecinos solo intentan "defender su nombre", al que consideran parte de su identidad.