De presidentes de gobierno a asesorar a empresas y medios: así son las actividades de Aznar y González
Las relaciones exteriores o empresas de comunicación, materias primas o energéticas han sido las preferidas para José María Aznar o Felipe González
¿Cómo se regula en España el papel de las primeras damas en la política?
La imputación de José Luis Rodríguez Zapatero ha reabierto el debate sobre el papel de los expresidentes de Gobierno y los límites de sus desempeños una vez abandonan la Moncloa. Se trata de distinguir entre el ejercicio legítimo de actividades profesionales basadas en la experiencia y los contactos acumulados en el cargo, y lo que podría constituir un delito de tráfico de influencias.
Lo cierto es que todos los expresidentes han desarrollado una intensa actividad empresarial tras dejar el Gobierno. José María Aznar, por ejemplo, llegó a asesorar a una de las mayores productoras de oro del mundo, un trabajo que compaginó con labores de lobby en Latinoamérica en favor del cigarrillo electrónico.
Las grandes compañías energéticas han sido históricamente uno de los destinos más habituales para los antiguos altos cargos. Aznar llegó a afirmar que España es “un país con enormes posibilidades”, y no es de extrañar ya que fichó por Endesa, compañía cuya privatización culminó precisamente durante su mandato.
Su predecesor en el cargo, el socialistas Felipe González, también se incorporó al sector: en 2010 entró en el consejo de Gas Natural, donde percibía 126.000 euros anuales. Él mismo defendió entonces su compatibilidad asegurando que “no solo he cumplido las incompatibilidades legales sino las éticas”.
La comunicación es otro ámbito en el que ambos expresidentes han encontrado un espacio lucrativo. Aznar fue consejero en una empresa del magnate Rupert Murdoch, una colaboración por la que facturó cinco millones de euros. González, por su parte, utilizó su red de contactos para interceder ante Marruecos en favor del empresario mexicano Carlos Slim.
Las relaciones exteriores también han sido terreno de actuación. Aznar realizó gestiones con el régimen de Muamar el Gadafi para impulsar la construcción de desaladoras en Libia. Oro, barcos, energía o tabaco: los expresidentes han participado en operaciones privadas de muy distinto tipo, todas ellas legales, sin renunciar al sueldo vitalicio de 79.000 euros anuales que reciben como exjefes del Ejecutivo. La única excepción es Rodríguez Zapatero, que sí renunció a esa asignación.