Suiza, Estados Unidos y España, el triángulo que permitió a los investigadores llegar hasta Rodríguez Zapatero en la Operación Tíbet
Un caso de blanqueo de dinero procedente de España y detectado por Francia y Suiza destapó la trama de la Operación Tíbet que ha llevado hasta Zapatero
Investigación a Rodríguez Zapatero en el marco de la Operación Tíbet, al minuto
La investigación que ha acabado situando al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en el centro de la Operación Tíbet —la trama vinculada al rescate de la aerolínea Plus Ultra— arrancó en otoño de 2024, cuando fiscales de Francia y Suiza detectaron movimientos sospechosos de blanqueo de capitales procedentes de España. Dos nombres aparecieron de inmediato: Felipe Baca y Simon Leendert Verhoeven.
Información de Estados Unidos
Ante la magnitud de las operaciones financieras, la Justicia suiza pidió colaboración a España, lo que activó las primeras pesquisas. A partir de ese momento, los investigadores españoles comenzaron a seguir el rastro del dinero y pronto llegaron hasta Rodolfo Reyes, máximo accionista de Plus Ultra, la aerolínea rescatada con fondos públicos.
Las evidencias que apuntaban hacia Reyes no procedían solo de Europa. Estados Unidos, a través de su agencia de Seguridad, facilitó a los agentes españoles el contenido del teléfono móvil del empresario, un material que resultó clave para avanzar en la investigación.
Ese fue el hilo del que empezaron a tirar los investigadores en España. Y al hacerlo, aparecieron dos figuras que, según el sumario de la Operación Tíbet, resultaron determinantes: Julio Martínez Martínez y Manuel Aarón Fajardo. Ambos son descritos en la causa como los “lugartenientes” de José Luis Rodríguez Zapatero, un vínculo que, según los investigadores, permitió conectar la trama económica con el expresidente del Gobierno.