El Ejército intenta poner orden en el caos que vive Ceuta por la presión migratoria, ante el desconcierto de sus vecinos: "Es una distopía"

El Ejército y la Policía tratan de despejar las calles del centro de Ceuta trasladando a los migrantes a la zona de naves del Tarajal
Todo sobre la crisis migratoria en Ceuta y Melilla
Ceuta vive horas de máxima tensión tras la entrada irregular de más de 50.000 personas procedentes de Marruecos. El impacto sobre la ciudad autónoma, con 85.000 habitantes, ha provocado un colapso generalizado y escenas de angustia entre los vecinos. Una mujer lo resumía entre lágrimas: “Yo soy de Ceuta, nacida aquí, soy feliz en Ceuta, pero ahora mismo la situación que estamos viviendo es desesperante”.

Saqueos e intentos de entrada en viviendas
El sentimiento es compartido por muchos ceutíes, que describen un escenario inédito. “Es una distopía”, lamentaba otro joven, que aseguraba que “la gente no quiere salir de su casa, y con razón. Nos han destrozado la ciudad, es una pena, es una barbaridad”. Las calles, plazas y cualquier rincón se han convertido en espacios improvisados donde se amontonan miles de personas recién llegadas.
Pese al caos, algunos residentes muestran comprensión ante la situación de los migrantes: “¿Dónde se meten? Si es que es normal, tienen que buscar, pues, como todos lo haríamos, ¿no?”, reflexionaba una vecina ante la presencia masiva de personas durmiendo en la vía pública.

La avenida principal, la más comercial de la ciudad, refleja el miedo y la incertidumbre. La mayoría de los establecimientos mantienen sus persianas bajadas. La entrada masiva en los negocios ha desencadenado episodios de tensión, con saqueos en comercios y supermercados, además de asaltos en viviendas. El cierre generalizado busca evitar nuevos incidentes en un entorno marcado por la falta de control.
Ante una ciudad desbordada, las fuerzas militares desplegadas intentan contener una situación que evoluciona por momentos y que ha sumido a este enclave en un escenario de caos. Las autoridades trabajan para restablecer el orden mientras los vecinos, entre la preocupación y el desconcierto, afrontan una crisis sin precedentes en la frontera sur de Europa.
