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Las diez reglas para identificar a jefes psicópatas: "Basta con prestar atención de forma activa a cómo se comportan"

Un hombre desesperado frente al ordenador
Un hombre desesperado frente al ordenador. Unsplash I Sebastian Herrmann
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La psicóloga Anna Sibel Anguila explica que hasta el 20% de los puestos de liderazgo están ocupados por personas con rasgos narcisistas o psicopáticos".

¿La buena noticia? Que, según la experta "hay diez señales que delatan a estos perfiles y basta con que prestemos atención de forma activa a cómo se comportan":

  1. Nos roban nuestras ideas, sin reconocimiento o mención por su parte al trabajo que hemos hecho y ellos lo presentan como "su idea brillante".
  2. Cambian las reglas a su conveniencia: los criterios se rigen en base a sus intereses de ese momento. 
  3. Pone en contra a unos empleados contra otros.
  4. Nunca admite un error por su parte. 
  5. Si detecta que alguien del equipo amenaza su posición hará todo lo posible para destruirle. 
  6. Hay un ciclo que oscila entre adularte y despreciarte. 
  7. Te exige disponibilidad total sin reciprocidad.
  8. Proyecta sus carencias, defectos y debilidades sobre los demás: acusa a todo el mundo de lo que él mismo hace. 
  9. Reacción desproporcionada frente a la crítica.
  10. Su imagen pública es impecable. 
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La "tríada oscura" de los jefes psicópatas

Además de las diez reglas, Sibel expone tres ingredientes clave para este tipo de perfiles: narcisismo, maquiavelismo y psicopatía. "Poca empatía y mucha orientación al beneficio propio".

Así mismo explica que "el narcisista vive para la admiración; necesita que el mundo le aplauda, le tema o le obedezca y su mayor terror es el vacío". 

Las técnicas de manipulación de las personas narcisistas, explicadas en el libro de un psiquiatra de prisiones
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Por su parte, el psicópata encubierto, según la experta, "es frío y calculador. No busca admiración, sino control. En entornos corporativos, estos perfiles han llegado a los puestos más altos precisamente porque el sistema premia su decisión implacable, su autoconfianza y su capacidad pata generar resultados a corto plazo". 

Ahora bien, la psicóloga también se enfoca en un matiz importante: "No hay que confundir esto con la toxicidad que todos podemos albergar en un momento de nuestra vida. Estos criterios se observan desde el trauma emocional que deriva en un abuso psicopático narcisista".

Y de cara a los efectos para los trabajadores dirigidos por este tipo de perfiles hay consecuencias que Sibel expone a modo de cifras: "Hay un 40% más de absentismo laboral en empresas con liderazgo narcisista severo y hasta tres veces más de riesgo de agotamiento emocional en equipos liderados por alguien así". 

¿Cómo hacer frente a los jefes psicópatas?

El escenario de reconocimiento está definido, ahora toca 'combatir'. En este sentido, Sibel explica que lo primero que hay que hacer es "nombrar lo que está pasando": "El primer paso es el más difícil, pero el más liberador: reconocer que lo que vives no es normal, no es culpa tuya y tiene un nombre"

La documentación es imprescindible para la experta: correos, mensajes fechas, testigos, etc. "La documentación es tu escudo y los hechos escritos son la 'kriptonita' de jefes que actúan con ambigüedad". También apela a "no entrar en el juego emocional". "Estos jefes usan las discusiones para destruir. Mantener un tono neutro basado en hechos, evitar mostrar emociones intensas, indiferencia calibrada". 

La construcción de una red de apoyo, tanto dentro como fuera del trabajo, es importante. "Hay que identificar aquellas personas de confianza dentro del equipo, pero hay que hacerlo con discreción", explica.

A la hora de hacer frente a situaciones recomienda "acudir a recursos humanos o sindicatos de la empresa, con documentación en mano". Y en cuanto al trato directo con el jefe avanza "no pedir ni buscar la validación: cuanto más la buscamos, más poder le damos". 

Por último: cuidar nuestra salud mental de forma activa y "evaluar si el precio es demasiado alto". Así pues, concluye que "a veces la respuesta más inteligente no es resistir, sino salir".