Melinda French Gates dona 215 millones para estudiar bien la menopausia: "Necesitamos una revolución"

La empresaria y filántropa eleva a más de 600 millones de dólares en dos años sus contribuciones a la salud femenina
Melinda French o cómo dejar atrás su divorcio con Bill Gates y redescubrir su propia voz a los 60
Durante décadas, la salud femenina ha convivido con un curioso contrasentido: afecta a la mitad de la población mundial, pero sigue recibiendo una fracción mínima de la inversión destinada a investigación e innovación médica. Melinda French Gates quiere cambiar esa realidad. La empresaria y filántropa de 61 años acaba de anunciar una inversión de 215 millones de dólares destinada a impulsar la salud de las mujeres en distintas etapas de su vida, con una atención especial a la menopausia.
La menopausia ha dejado de ser un asunto del que se hablaba en voz baja para convertirse en una cuestión de salud pública. French Gates ha sido especialmente clara al explicar por qué considera imprescindible actuar ahora. En un artículo de opinión publicado en 'The New York Times' ha defendido la necesidad de una auténtica "revolución de la menopausia", reclamando más investigación, mejor formación médica y una conversación pública mucho más abierta sobre esta etapa vital.
"Solo una de cada cuatro mujeres con menopausia en EEUU recibe tratamiento para sus síntomas", señala la filántropa para constatar que millones de mujeres ven afectada su calidad de vida mientras el sistema sanitario sigue sin ofrecer respuestas suficientes. Una realidad, que a su juicio, debe cambiar ya. “Estoy utilizando mi voz y mi dinero para decir que esto es increíblemente importante”, aseveraba French Gates en otra entrevista con 'USA Today'.
La fundadora de Pivotal y ex copresidenta de la Fundación Gates ha explicado que la decisión nació de su experiencia personal y de las historias que escuchó en distintos lugares del mundo. French Gates ha confesado que varias de sus amigas tuvieron que consultar a numerosos especialistas antes de recibir un diagnóstico o tratamiento correcto. Incluso ella, que cuenta con acceso privilegiado a servicios médicos de alta calidad, cree que recibió terapia hormonal más tarde de lo que habría debido.
"Los médicos que se especializan en nuestros cuerpos no siempre están preparados para acompañarnos en un proceso biológico que todas enfrentaremos", lamenta. Por ello la necesidad de ampliar la capacitación médica aparece como uno de los principales desafíos. “Estamos muy atrasados en lo que deberíamos saber sobre esta etapa de la vida de las mujeres. Estamos muy atrasados en saber exactamente cómo cambian las hormonas y en qué momento. Estamos muy atrasados en compartir información con las mujeres”, prosigue.
¿A dónde irá el dinero?
La financiación anunciada por French Gates se distribuirá entre varias áreas estratégicas de la salud femenina. Una parte importante servirá para mejorar el acceso a anticonceptivos y reforzar la atención materna en distintos países. También se destinarán recursos a integrar la atención a la salud mental en los servicios de maternidad, especialmente en África.
Pero lo más llamativo es la apuesta por la salud en la mediana edad. Entre las iniciativas anunciadas figura una donación de 10 millones de dólares para The Menopause Society, destinada a formar profesionales sanitarios y ampliar el acceso a cuidados especializados en zonas donde apenas existen expertos en menopausia. El objetivo es reducir una carencia asistencial que durante años ha pasado desapercibida para la investigación biomédica y las políticas públicas.
La doctora Stephanie Faubion, directora médica de The Menopause Society y del Centro de Salud de la Mujer de la Clínica Mayo, subraya la importancia de la donación tanto por el monto como por la atención pública que genera. “La menopausia sigue siendo una de las áreas más ignoradas y desatendidas de la medicina, y The Menopause Society cree que las mujeres merecen algo mejor”, sostiene.
Con este nuevo compromiso, las aportaciones de French Gates a la salud femenina superan ya los 600 millones de dólares en apenas dos años, concretamente desde que se desligó de la Fundación Gates y redirigió su energía y recursos hacia proyectos propios a través de Pivotal, consolidando una de las mayores iniciativas filantrópicas del mundo en este ámbito.
Más que una cuestión médica
Pero la ex mujer de Bill Gates insiste en que el dinero es solo una parte de la solución. Su intención también es cambiar la conversación. En otras declaraciones recientes a 'Los Angeles Times' aseguraba que quería "que los problemas de salud de las mujeres dejen de ser invisibles. No quiero que se dé por hecho que las mujeres tienen que convivir con el dolor y el sufrimiento".
Su reflexión conecta con una realidad que preocupa a numerosos especialistas. Las enfermedades y condiciones específicas de las mujeres continúan recibiendo una proporción muy reducida de la financiación privada en investigación sanitaria, pese a su enorme impacto social y económico. Como consecuencia, una de cada diez mujeres abandona el mercado laboral a causa de síntomas asociados con la menopausia y una de cada cinco considera retirarse antes de tiempo.
Hablar de menopausia ya no significa únicamente hablar de sofocos o cambios hormonales; también implica hablar de productividad, bienestar emocional, salud cardiovascular, salud ósea y calidad de vida durante décadas. Con esta inversión multimillonaria, la filántropa pretende que la menopausia deje de ser una experiencia invisibilizada y pase a ocupar el lugar que le corresponde dentro de la investigación médica y la atención sanitaria del siglo XXI.
