Cómo quitar todo tipo de manchas con la ‘fórmula mágica’, según La Ordenatriz

Begoña Pérez, La Ordenatriz, recupera una combinación de ingredientes tradicionales para hacer frente a buena parte de la suciedad cotidiana
Cómo conciliar y tener tiempo sin caer en el mito del “yo puedo con todo”, según La Ordenatriz
Hay manchas que parecen condenadas a quedarse para siempre. El cerco de un cojín, la suciedad acumulada en el sofá, los restos de comida sobre una tapicería o esas marcas que afean los asientos del coche pueden convertirse en un quebradero de cabeza cuando no es posible meter el tejido en la lavadora. Sin embargo, existe una solución que ha conquistado a miles de personas gracias a la experta en orden y limpieza Begoña Pérez, que nos explica en qué consiste en una nueva entrega de 'Cómo ordenar con La Ordenatriz'.
Su famosa 'fórmula mágica' recupera una combinación de ingredientes tradicionales para hacer frente a buena parte de la suciedad cotidiana. Es sencilla de preparar, no requiere productos difíciles de encontrar y puede resultar especialmente útil en esos rincones de la casa que no admiten un lavado convencional. "Consiste en mezclar 500 mililitros de agua caliente, dos cucharitas de jabón rallado -que antes decía en escamas, pero ya no es tan fácil de encontrar- y 50-60 mililitros de amoniaco", explica la autora de 'Contigo en cada cambio' (Planeta).
Para preparar la receta se disuelve bien el jabón en el agua caliente y se deja enfriar la mezcla antes de añadir el amoniaco. Después se remueve con cuidado y se puede utilizar un pulverizador adecuado para facilitar la aplicación. La clave de su eficacia está en la combinación de sus componentes. El jabón ayuda a desprender la suciedad y las manchas, especialmente las de naturaleza grasa, mientras que el amoniaco refuerza la acción limpiadora.
Qué manchas puede ayudar a eliminar
La fórmula resulta especialmente indicada para limpiar tejidos y superficies que no pueden introducirse en la lavadora. Su utilidad depende tanto del tipo de mancha como de la composición del material afectado pero, en general, ayuda a retirar suciedad acumulada, marcas de uso y determinadas manchas de comida. También puede mejorar el aspecto de los tejidos que han perdido frescura con el paso del tiempo.
"No sabéis cómo deja los sofás, cómo limpia fenomenal los zapatos, la tapicería del coche, los armarios de la cocina...", enumera La Ordenatriz, aunque conviene recordar que no todas las machas tienen el mismo origen y, por tanto, no responden igual al mismo tratamiento. Las manchas de vino, por ejemplo, pueden necesitar un procedimiento específico. La antigüedad también influye. Cuanto más tiempo permanezca la mancha sobre el tejido más difícil puede resultar eliminarla.
Cómo conciliar y tener tiempo para todo
Uno de los mayores errores que cometemos al ordenar una casa es asumir el falso mito de 'yo puedo con todo' y tratar de estar en todos los frentes sin ayuda. "Nadie es capaz de hacerlo todo, y mucho menos de hacerlo a la vez", advierte Begoña Pérez. La experta recomienda repartir las tareas y asignarlas entre los distintos miembros de la familia, lo que implica aceptar que quizás las cosas no se harán exactamente como las haríamos nosotros. "Hay que dejar que los demás se equivoquen. Si tu marido o tus hijos se van a ocupar de hacer el café y lo hacen mal, no te preocupes; ya la siguiente vez lo harán bien", concluye.


