Los perros sueltos en playas y marismas de la reserva natural de Urdaibai, en Vizcaya, amenazan a las aves protegidas
El perro deberá ir atado en el "Área de la Ria de la Zona de especial protección para las aves de Urdaibai" todo el año
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BilbaoPerros sí, pero no sueltos. Así, se podría resumir la reclamación que hace Urdaibai Bird Center ante el riesgo que entraña la cada vez mayor presencia de perros sin correa que persiguen a las aves protegidas que recalan en el entorno de la Ría de Urdaibai. El Área de la Ria de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai es un santuario para decenas de especies de aves, muchas de ellas aves migratorias que hacen un alto en su largo viaje justo aquí para descansar, alimentarse o reproducirse.
Sin embargo, de un tiempo a esta parte, la tranquilidad y paz que se le presupone a un entorno de alto valor ecológico como es la Reserva de la Biosfera de Urdaibai se ha visto alterada por la “cada vez mayor presencia de perros sueltos en marismas y playas”, según denuncia Urdaibai Bird Center, el centro de investigación de aves de Urdaibai.
Una “amenaza directa” que está teniendo consecuencias graves para la fauna que habita o recala en el estuario: “Provocan la huida de las aves hacia zonas menos adecuadas o incluso su abandono del estuario”, puntualizan. De ahí, que los ornitólogos soliciten que los perros vayan siempre atados en el "Área de la Ria de la Zona de especial protección para las aves de Urdaibai", durante todo el año, ya sea invierno o verano, y a cualquier hora del día o la noche.
Más de 300 especies de aves
Urdaibai alberga más de 300 especies de aves a lo largo del año. Muchas, según explican, llegan “exhaustas” tras recorrer miles de kilómetros desde África o el norte de Europa. Sin embargo, cuando se detienen en el humedal para descansar o alimentarse, en lugar de sosiego encuentran un perro que las persigue y eso implica “un gasto de energía que, en plena migración, puede ser letal".
Los ornitólogos califican de “amenaza directa” para la avifauna las escenas de perros corriendo, en marismas y playas, tras bandadas de espátulas, limícolas o el águila pescadora. Episodios que según denuncian se sucede en “innumerables” ocasiones en playas como Laida, San Antonio o Kanala, así como en dunas como San Kristobal.
Insisten en que los perros no son el problema, sino el no llevarlos atados en estos espacios naturales, “nuestra postura no se opone en ningún caso a los perros como animales de compañía ni a la relación afectiva y social que establecen con las personas. Reconocemos su valor como parte de la vida cotidiana de muchas familias y la importancia de espacios adecuados para su esparcimiento”, recalcan.
Urdaibai Bird Center llama a que “se garantice el cumplimiento de la Ley de Conservación del Patrimonio natural de Euskadi, en lo referente al peligro que suponen los perros sueltos en los Espacios naturales protegidos y especialmente en el Área de la Ría de la ZEPA (Zona de especial protección para las aves) de Urdaibai”.
Sanciones
La "Ley 9/2021 de Conservación del Patrimonio natural de Euskadi" prohíbe los perros sueltos en un espacio natural de la Red NATURA 2000 como es el "Área de la Ria de la Zona de especial protección para las aves de Urdaibai". De este modo tipifica las correspondientes infracciones y sanciones:
- Infracción Leve. Sanciones de 200 a 3.000 euros: "Circular sin autorización con razas caninas en el interior de un espacio protegido del Patrimonio natural sin llevarlas sujetas mediante correa fuera de los momentos o lugares expresamente autorizados"
- Infracción grave. Sanciones que oscilan de los 3.000 a 200.000 euros: "La producción de daños ocasionados por animales domésticos no controlados en espacios protegidos del patrimonio natural"