Sanidad

Euskadi, preocupada por los peligros del ‘chemsex’: estos son los riesgos de combinar sexo y drogas

El ‘Chemsex’ es un término que deriva de los vocablos ingleses “chemical” y “sex”
El ‘Chemsex’ es un término que deriva de los vocablos ingleses “chemical” y “sex”.. Europa Press
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BilbaoHoras e incluso días practicando sexo, normalmente con varias personas incluso desconocidas, mientras se consumen drogas. Así se resume el ‘chemsex’, un fenómeno que se extiende entre los vascos, sobre todo entre hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres. Una moda peligrosa por los riesgos que implica a nivel de Salud Sexual y de Salud Física.

La Sanidad vasca se muestra preocupada por esta práctica sexual en la que se combina sexo y drogas, el resultado de esa suma es que se disparan las infecciones de transmisión sexual (ITS). El fenómeno ‘chemsex’ no es nuevo pero en un contexto en el que" las ITS van en aumento", este tipo de prácticas sexuales entraña un doble riesgo. Por un lado, el del aumento de casos de clamidia, gonorrea, sífilis o VIH; por otro, el auge del consumo de sustancias estupefacientes durante el sexo puede acabar destruyendo la Salud Mental.

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Solo durante el pasado mes de diciembre, según datos ofrecidos por Osakidetza, se atendió en Euskadi a 1.538 personas por consultas relacionadas con infecciones de transmisión sexual.

Drogas que intensifican y prolongan el placer

El ‘Chemsex’ es un término que deriva de los vocablos ingleses “chemical” y “sex” y se emplea, coloquialmente, entre hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres (HSH) para describir un práctica sexual que implica el uso de drogas psicoactivas con el fin de intensificar sensaciones, perder inhibiciones y prolongar el placer durante relaciones sexuales, que pueden durar horas o incluso días.

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Según los datos recogidos por la encuesta europea EMIS sobre conductas sexuales, dirigida a hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres, a nivel estatal, entre los hombres que habían tenido relaciones sexuales en los últimos 12 meses, el 14,1% había usado drogas estimulantes para que el sexo fuera más intenso o durara más tiempo en ese periodo y el 7,6% lo había hecho en las últimas 4 semanas.    

Entre los peligros a los que se exponen las personas que practican ‘chemsex’ está, según detalla el departamento vasco de Salud, el de la “mayor probabilidad de exponerse a una ITS, ya que participan en prácticas sexuales prolongadas, en las que se reduce la percepción del riesgo y en las que además pueden participar mayor número de personas.

Ante este panorama, el departamento de Salud y Osakidetza insisten en la importancia de una prevención que combine el cribado frecuente de ITS, la vacunación y la prevención frente al VIH (PrEP,PEP, tratamiento antirretroviral como prevención) así como una atención estructurada a la salud mental cuando existe consumo compulsivo y/o dependencia.

Según la última memoria del Plan del Sida e Infecciones de Transmisión Sexual de Osakidetza, en 2024 la transmisión de ITS como la clamidia, gonorrea o sífilis se duplicarón, especialmente entre la población más joven; y se notificaron 125 nuevos casos de VIH, una cifra que se mantiene estancada en los últimos cinco años. Profesionales de Osakidetza anticipan una tendencia similar en 2025, solo el pasado mes de diciembre, Osakidetza atendió a 1.538 personas en sus consultas de infecciones de transmisión sexual de referencia en los tres territorios, 1.189 en Vizcaya, 266 en Guipúzcoa y 83 en Álava.