La localidad pacense de Hornachos permanece conmocionada tras conocer los detalles del crimen casi nueve años después
Los hermanos detenidos por el crimen de Francisca tiraron a la basura sus teléfonos al conocer que les investigaban
Francisca Cadenas fue víctima de una violencia extrema antes de morir. Golpeada, amordazada, atada y desnudada de cintura para abajo, al parecer los hermanos detenidos ahora por su muerte, –casi nueve años después de su desaparición, el 9 de mayo de 2017–, estaban obsesionados con ella.
Los dos detenidos, ‘Juli’ y ‘Lolo’ incluso siguieron comentando aspectos físicos e íntimos de la víctima años después de sus asesinato, según revelan las grabaciones de los micrófonos que la UCO colocó tanto en la vivienda como el coche de ambos.

Francisca Cadenas, víctima de una muerte violenta en un crimen con motivación sexual
El auto del juzgado confirma así que la motivación del crimen fue sexual y que fue una muerte violenta en la que hubo lesiones antes de su fallecimiento.
De momento, y hasta su juicio, los dos hermanos, como autores del crimen, permanecen en prisión provisional por riesgo de pruebas y destrucción de pruebas.
Hornachos, entre el dolor y la indignación
Tras la detención de los asesinos, Hornachos guardaba este domingo un emocionado silencio durante una concentración en la que se mezclaron el dolor, el alivio por la resolución del caso y el dolor.
“Ha sido un palo muy grande”. “Esto ha sido un mazazo para el pueblo. Su familia, la primera, pero el pueblo… fatal”, contaba una vecina. “Esto ha sido una tragedia muy grande”, señalaba otro.
Sus palabras, y las muestras de apoyo a los familiares de Francisca Cadenas, llegaban tras la comparecencia de los dos hermanos, quienes, como señalaba Verónica Guerero, abogada de la familia, “no se derrumbaron absolutamente nada” al declarar ante el juez en Villafranca de los Barros.

Los dos hermanos, en prisión provisional
“Se ha decretado prisión provisional para los dos”, explicaba la letrada; una medida decretada porque la autopsia provisional apunta a que Francisca sufrió numerosas fracturas en el cráneo, en la cara y en las costillas. También en el hueso hioides, en la garganta; algo compatible con un estrangulamiento. Según el auto, fue capturada en la calle, golpeada, atada con bridas y amordazada.
“Nosotros hemos defendido asesinato y más delitos que, para nosotros, concurren, a la vista de lo que es la lectura del atestado de la UCO”, señala la abogada de la familia, que insiste en que para ella existen “indicios de más delitos, no solamente del asesinato”.
A ese respecto, la UCO llegó a instalar micrófonos en la casa de los hermanos y apunta a que hubo una motivación sexual en el crimen.
Además, días antes de la detención, los acusados intentaron hacer desaparecer varios objetos, incluidos teléfonos que podrían incriminarles en la muerte.
Los hermanos se ratificaron en sus versiones: la autoría de Juli y la no participación de Lolo, que en todo este tiempo ha defendido que se encontraba en el Hospital de Mérida en la noche de la desaparición de Francisca Cadenas, el 9 de mayo de 2017.
La investigación, que continúa abierta, terminará de encontrar respuestas ante las preguntas que aún, casi nueve años después, quedan por resolver.


